El comercio electrónico de alimentación vive un nuevo pulso competitivo en España, con Mercadona, Dia y Alcampo invirtiendo con fuerza en infraestructura y tecnología para acortar los plazos de entrega a domicilio. El impulso llega después de que el canal online, que se disparó durante la pandemia y después se desinfló, vuelva a crecer a doble dígito, en un negocio donde la última milla puede llegar a representar hasta el 20% del coste logístico total de cada pedido.
Mercadona lidera esta carrera con una facturación online que creció un 26% en 2025, hasta rozar los 1.061 millones de euros, superando por primera vez la barrera de los mil millones. La cadena valenciana sostiene ese crecimiento sobre su red de Colmenas, seis centros logísticos dedicados en exclusiva al canal online, situados en Valencia, Barcelona, Madrid, Alicante y Sevilla, donde trabajan más de 3.000 profesionales, con una séptima colmena prevista en Madrid capital durante este año. La compañía ha dado además un paso adicional al estrenar su primer almacén semiautomatizado para el canal online, una fórmula híbrida que combina automatización parcial con trato directo en la última milla, a diferencia de otros operadores que han optado por la automatización total de sus centros de ecommerce. Mercadona mantiene además su compromiso de entrega en el mismo día, con un 91% de los pedidos online solicitados y servidos en menos de 24 horas durante 2025.
Dia, por su parte, sigue una senda de crecimiento más modesta en volumen pero notable en ritmo, con el canal online representando ya el 4% de su negocio total y el objetivo declarado de alcanzar el 6% en los próximos ejercicios. La cadena registró un crecimiento del 12% en número de pedidos durante 2025, una tendencia que se aceleró de forma notable a comienzos de 2026, cuando incorporó más de 19.000 nuevos clientes digitales solo entre enero y febrero, un 18% más que en el mismo periodo del año anterior.
Alcampo ha optado por una estrategia distinta, apoyándose en el especialista francés de última milla Woop para implantar su modelo Ship from Store, que convierte cada tienda física en un punto de preparación y envío de pedidos online. El sistema, ya operativo en varias tiendas, se apoya en una plataforma tecnológica que conecta comercios, transportistas y operadores logísticos para optimizar el flujo de entregas, y la cadena prevé extenderlo a más de setenta establecimientos a lo largo de 2026, una fórmula que evita construir centros logísticos dedicados y aprovecha en su lugar la propia red de tiendas como almacén distribuido.
Carrefour completa el mapa competitivo con entregas en 24 horas para el 90% de sus pedidos y una cobertura que ya alcanza el 90% del territorio español, incluidas Canarias y Baleares, apoyándose en una red logística reforzada especialmente en Madrid, Barcelona, Vizcaya y Tenerife. El denominador común de las cuatro estrategias es el mismo, ninguna cadena puede permitirse ya tratar el canal online como algo residual, y todas compiten por reducir el tiempo entre el clic del cliente y la entrega en su puerta, conscientes de que ese margen de minutos y horas se ha convertido en la principal palanca de diferenciación en un negocio donde el margen por pedido sigue siendo estrecho y la logística de última milla absorbe buena parte de ese coste.
Carlos Zubialde





