Los transportistas iban a ver reducida en septiembre su ayuda específica al gasóleo profesional a apenas 5 céntimos por litro, frente a los 15 céntimos de agosto y los 10 de julio, justo cuando los carburantes acumulan ocho semanas consecutivas al alza y han disparado la inflación de agosto al 4,3%, su nivel más alto desde febrero de 2023.
El origen de esa caída está en el segundo paquete de medidas frente a la crisis de Oriente Medio, aprobado a finales de junio mediante el Real Decreto-ley 18/2026, que sustituyó el marco fijo de 20 céntimos vigente entre marzo y junio, aprobado en el primer paquete de ayudas del Real Decreto-ley 7/2026, por un sistema de bonificaciones variables que se recalcula cada mes en función de la fiscalidad aplicada al diésel de uso particular. La ayuda planteada inicialmente en 20 céntimos para septiembre se había visto recortada a 5 céntimos por la activación automática de las cláusulas ligadas a los tipos impositivos del diésel general, condicionados a su vez por el reciente repunte del crudo internacional.
El dato que matiza sustancialmente esta reducción es que esa caída de la ayuda específica quedará compensada por la rebaja general del Impuesto sobre Hidrocarburos que aplicará el Gobierno en septiembre, de forma que el alivio total que recibirán los transportistas se mantendrá en los 20 céntimos por litro previstos originalmente. La explicación de ese mecanismo está en la cláusula de salvaguarda incluida en el decreto de julio frente al impacto económico del conflicto en Irán, que se activa automáticamente cuando el precio del gasóleo sube por encima del 15% en un mes, un umbral que el combustible superó en julio al dispararse un 15,7%, elevando así el descuento del Impuesto sobre Hidrocarburos hasta los 20 céntimos por litro para todos los consumidores, muy por encima de los 5 céntimos que estaban previstos inicialmente para septiembre.
La gasolina, con un incremento del 7,3% en julio, se queda fuera de esa cláusula de salvaguarda por no superar el umbral del 15%, por lo que su descuento sí se reducirá a 5 céntimos conforme al calendario original de retirada progresiva, que preveía 15 céntimos en julio, 10 en agosto y 5 en septiembre, hasta desaparecer por completo el 1 de octubre.
Pese a que el alivio total para el transporte se mantiene, el mecanismo deja al sector en un escenario de provisionalidad constante, al no poder anticipar con certeza qué combinación de ayuda específica y rebaja general terminará aplicándose cada mes. Ese vaivén normativo complica especialmente las previsiones financieras de empresas y autónomos del transporte, sobre todo de cara a un posible escenario en el que las ayudas deban prorrogarse a partir de octubre por la persistente inestabilidad en Oriente Medio. En ese caso, ni siquiera está garantizado que la cláusula de salvaguarda vuelva a activarse con la misma facilidad, porque los datos de inflación de agosto no se conocerán hasta el 15 de septiembre, fuera ya del periodo que cubre el decreto actualmente en vigor.
Carlos Zubialde
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