DHL, socio logístico oficial de la Fórmula 1 desde 2004, ha vuelto a poner a prueba su capacidad de adaptación con la celebración este fin de semana del Gran Premio de Madrid, disputado en un circuito completamente nuevo dentro de una temporada marcada por ajustes de calendario y nuevas secuencias de carreras. La compañía transporta la carga crítica del campeonato a través de cinco continentes, con hasta 1.300 toneladas de equipamiento por cada fin de semana de carrera, incluidas las series de apoyo, entre monoplazas, motores, neumáticos, combustible, infraestructura de retransmisión y equipamiento de hospitality.

La operación está coordinada por más de 110 especialistas en logística de deportes de motor repartidos por todo el mundo, y debe resolver un calendario especialmente exigente esta temporada, con cinco fines de semana de dos carreras consecutivas y tres de tres carreras seguidas, situaciones en las que la rapidez y la precisión se convierten en factores determinantes para que todo el equipamiento llegue a tiempo al siguiente circuito. Jake Rowe, Motorsports Planning Project Manager en DHL Global Forwarding, resume el reto señalando que la logística actual consiste cada vez más en gestionar el cambio, ya sea un ajuste de calendario, un nuevo circuito o una disrupción inesperada, y que esa capacidad de adaptación se ha vuelto tan importante como la propia velocidad de transporte.

Rubén Gavela, consejero delegado de DHL Freight Iberia, ha destacado que un evento como el de Madrid demuestra el valor de combinar una red logística global con un conocimiento local sólido, subrayando que mientras los aficionados disfrutan de la acción en pista, entre bastidores se desarrolla una operación compleja para que la carga crítica llegue de forma segura y puntual. Esa combinación de escala internacional y capacidad de respuesta local resulta especialmente relevante en un calendario que ya no sigue una secuencia fija de años anteriores, sino que se reconfigura con mayor frecuencia según las necesidades del propio campeonato.

El carácter cada vez más regionalizado del calendario de la Fórmula 1 está generando además flujos de mercancías más eficientes, reduciendo distancias de transporte y abriendo oportunidades para desplegar soluciones con menores emisiones. Desde 2018, la Fórmula 1 ha reducido un 35% su huella de carbono en aspectos relacionados con viajes, logística, instalaciones y operaciones de eventos, un avance que DHL acompaña con su propio objetivo de alcanzar cero emisiones netas en logística para 2050.

Entre las medidas concretas que aplica la compañía esta temporada figuran 52 camiones propulsados por biocombustible que apoyan las operaciones europeas del campeonato, con una reducción media del 83% de emisiones de gases de efecto invernadero frente al diésel convencional, además de inversión en combustible de aviación sostenible para el transporte aéreo, con reducciones de hasta el 80% en el ciclo de vida del combustible, y en combustible marino sostenible para determinadas rutas marítimas vinculadas a la competición. A principios de esta temporada, DHL completó además con éxito una prueba piloto de transporte ferroviario de mercancías entre Miami y Montreal, ampliando el abanico de opciones de transporte con menores emisiones dentro del propio calendario del campeonato.

Para el sector de la logística de eventos, la operativa que sostiene cada gran premio confirma un modelo de trabajo donde la fiabilidad del transporte no se mide solo en plazos de entrega, sino en la capacidad de rediseñar flujos completos de mercancía en cuestión de semanas cuando cambia un calendario deportivo global, una exigencia que convierte a la Fórmula 1 en uno de los mejores escaparates disponibles para demostrar la capacidad operativa real de un gran operador logístico internacional.

Carlos Zubialde

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