- El 95% de las empresas logísticas aumentará su inversión tecnológica en 2026, pero la mayoría operará con presupuestos contenidos.
- Frente al absentismo laboral y márgenes del 2,86%, la automatización de microprocesos como la custodia y entrega de activos clave emerge como palanca de eficiencia.
El 95% de las empresas logísticas prevé intensificar su inversión tecnológica en 2026, aunque la mayoría lo hará con presupuestos contenidos. Un 72% prevé destinar menos de un millón de euros a sus planes de automatización y digitalización durante los próximos tres años. Actualmente, el 51% de las compañías mantiene modelos mayoritariamente manuales apoyados en software y solo el 11% dispone de instalaciones altamente automatizadas.
Estos datos reflejan una realidad alejada del mito del almacén 100% robotizado. La automatización avanza, pero no todas las empresas requieren grandes proyectos intensivos en capital. El reto actual reside en identificar qué procesos concretos generan costes recurrentes y actuar sobre ellos.
En muchos centros logísticos, el control de activos (entrega y devolución de PDAs, escáneres, herramientas o epis) continúa dependiendo de registros manuales o de la coincidencia física entre empleados. Aunque son operaciones menores frente a un sistema de almacenamiento automatizado, se repiten cientos de veces al día, consumiendo un tiempo valioso del personal.
El impacto del absentismo laboral y la presión de márgenes
La gestión manual se vuelve más frágil en contextos de alta rotación o bajas. El absentismo alcanzó el 7,2% de las horas pactadas en el primer trimestre de 2026 —máximo de los últimos cinco años—, situándose cerca del 10% en el sector logístico en periodos de pico de actividad. En este entorno, la dependencia de personal para tareas administrativas o de custodia genera interrupciones operativas inmediatas.
En un sector con un margen de rentabilidad del 2,86% (según datos del Banco de España citados por UNO), estas ineficiencias afectan directamente a la cuenta de resultados. La tecnología no solo debe justificar su valor por el volumen de operaciones que automatiza, sino por su capacidad para erradicar costes ocultos existentes.
Automatización micro-focalizada: el caso de los Smart Lockers
Ante esta realidad, cobran fuerza las soluciones de automatización de punto clave, como los Smart Lockers o taquillas inteligentes aplicadas a la gestión interna de equipos. Esta tecnología elimina la custodia manual, garantizando la disponibilidad y trazabilidad de los activos 24/7.

Empresas como Maero, Aena o Renfe ya aplican esta metodología a través de la tecnología de Columat. En el caso de ID Logistics, el despliegue se enfocó en automatizar el intercambio de dispositivos móviles entre los equipos de almacén, resolviendo las pérdidas de tiempo en los cambios de turno y mejorando el control de inventario sin necesidad de modificar la infraestructura del almacén.
El futuro de la automatización logística no pasa necesariamente por llenar las instalaciones de robots, sino por intervenir en los puntos de fricción diarios: los intercambios, la trazabilidad y la disponibilidad de activos entre turnos.
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