La compañía estadounidense Tesla y Pilot, el mayor operador de áreas de servicio para camiones de Norteamérica, han abierto el primer punto de su red conjunta de recarga para vehículos pesados. La instalación, situada en el área Pilot de Ellabell, en Georgia, cuenta con seis puestos de carga que, según Tesla, ofrecen hasta 1,2 megavatios cada uno, una potencia con la que un Tesla Semi recupera el 60% de su batería en 30 minutos.
Es el primer resultado de la colaboración que ambas compañías anunciaron en enero. Otras doce ubicaciones están en construcción, cada una con entre cuatro y ocho puestos de alta potencia, y tres de ellas están a punto de entrar en servicio, en Tulare (California), Fort Stockton (Texas) y North Las Vegas (Nevada). El despliegue inicial se concentra en las interestatales 5 y 10 y en otros grandes corredores de mercancías de California, Georgia, Indiana, Nevada y Texas.
El planteamiento parte de una idea sencilla, la de llevar la recarga a los lugares donde los conductores ya se detienen para descansar, repostar o comer, en lugar de obligarles a desviarse hacia estaciones específicas. Pilot opera más de 900 áreas en Estados Unidos y Canadá, por las que pasan de media 1,2 millones de clientes al día, y pertenece íntegramente a Berkshire Hathaway. Shannon Sturgil, vicepresidente sénior de combustibles alternativos de Pilot, sostiene que la red acerca la recarga de pesados a las principales rutas del transporte y convierte la electrificación de flotas en una opción más accesible para la larga distancia.
En una primera fase solo podrán utilizarla los clientes de Tesla y estará orientada al Semi, aunque podría abrirse más adelante a camiones de otras marcas, como ocurrió con los Supercargadores para turismos. Pilot mantiene en paralelo un acuerdo firmado en 2022 con el Grupo Volvo para instalar puntos de recarga para camiones de acceso universal.
La tecnología también tiene su propia lógica de costes porque ell sistema de Tesla separa los cargadores, muy estrechos, de un armario técnico independiente, y reparte la potencia entre los vehículos conectados, de modo que el máximo de 1,2 MW solo está disponible cuando carga un único camión y hasta ocho pueden hacerlo a la vez con menos potencia. Según la compañía, este diseño reduce a menos de la mitad el espacio necesario frente a otras soluciones de recarga para pesados, y la mayoría de sus componentes son comunes a los cargadores de turismos.
El despliegue coincide con el arranque de las entregas en serie del Semi, que ya acumula grandes pedidos como los 2.500 camiones de ZET SCALE o los 500 de Einride, y con los planes de Tesla de lanzarlo en Europa en 2027, empezando por cinco mercados entre los que figura Alemania. Si la marca traslada el mismo modelo al continente, la pregunta para los transportistas europeos será si la recarga que encuentren en las áreas de servicio estará abierta a cualquier camión o reservada a una marca. En Europa, donde la red pública para pesados avanza despacio y el sector reclama compartir los cargadores privados, esa diferencia pesará tanto en la compra de un camión eléctrico como su autonomía o su precio.
Carlos Zubialde
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