La compañía mexicana Polímeros y Derivados, uno de los mayores fabricantes de textiles no tejidos (non-woven) de su país, ha implantado el sistema de gestión de almacenes Easy WMS de la empresa española Mecalux en su centro de producto terminado de León, en el estado de Guanajuato. El cambio pone fin a años de operativa basada en procesos manuales, apoyados únicamente en el ERP de la compañía, y responde a su objetivo de conseguir una trazabilidad completa de los rollos de material que almacena y expide.
El punto de partida explica el alcance del cambio. Hasta ahora, la empresa controlaba la ubicación y el estado de su mercancía mediante códigos de color, un método que funciona mientras el volumen es manejable, pero que deja poco margen para saber con precisión qué lote está en cada posición, a qué cliente corresponde o cuándo salió de producción. En un almacén de rollos voluminosos, con referencias que pueden diferir solo en medidas o especificaciones, esa falta de información se traduce en errores de expedición y en tiempos perdidos buscando producto.
El nuevo sistema se ha integrado con el ERP Microsoft Dynamics de la compañía y gestiona cada día varios pedidos de hasta 40 líneas. Uno de los requisitos del proyecto era que el software se adaptara al sistema de etiquetado bidimensional que ya utilizaba el fabricante, de manera que los terminales de radiofrecuencia leen directamente datos como las dimensiones del producto, el lote, el número de serie y el código del cliente, lo que permite identificar con exactitud cada palé que llega desde producción.
El otro requisito era la compatibilidad con los controles internos de calidad, para lo que los datos que recoge el sistema se han alineado con la estructura de información propia de la organización. El almacén cuenta además con una herramienta de analítica que ofrece una visión detallada de su rendimiento para apoyar las decisiones sobre la operativa.
Fundada hace más de 65 años en León, Polímeros y Derivados fabrica textiles no tejidos mediante distintos procesos, como el dry-laid, el wet-laid o el air-laid, y suministra a empresas del calzado, la automoción, la limpieza, la construcción y las lonas plásticas, a las que también ofrece asesoramiento técnico.
El caso refleja una situación frecuente en la industria manufacturera, en la que el almacén de producto terminado ha funcionado durante años con métodos manuales mientras la producción y la gestión comercial se digitalizaban. Para un fabricante que suministra a sectores con altas exigencias de trazabilidad, como el de automoción, saber en todo momento qué lote se ha enviado a cada cliente deja de ser una mejora operativa y pasa a ser una condición para seguir trabajando con ellos.
Carlos Zubialde
contacto@informacionlogistica.com




