La nueva edición del Acuerdo europeo sobre transporte internacional de mercancías peligrosas por carretera (ADR) entrará en vigor el 1 de enero de 2027 con cambios que afectan a transportistas, expedidores y cargadores. Durante los seis primeros meses convivirán las dos versiones, de modo que hasta el 30 de junio de 2027 todavía podrá transportarse conforme al ADR 2025, y a partir del 1 de julio las nuevas disposiciones serán obligatorias, aunque algunas modificaciones cuentan con periodos transitorios que se extienden hasta 2030 e incluso 2034.

Las baterías concentran buena parte de las novedades, en consonancia con su creciente presencia en la cadena logística. La entrada UN 3536, que hasta ahora agrupaba las baterías instaladas en unidades de transporte, se divide en tres números distintos, UN 3536 para las de iones de litio, UN 3563 para las de metal litio y UN 3564 para las de iones de sodio, y las unidades que las transporten deberán llevar paneles naranjas con el número de peligro y el número ONU correspondiente. Las baterías híbridas, que combinan litio e iones de sodio, tendrán asignación específica, y cuando se transporten baterías dañadas, el expedidor deberá entregar al cargador y al transportista una descripción de sus condiciones de uso y transporte, que acompañará al documento de transporte. Para las empresas de logística inversa y de reciclaje, que mueven cada vez más baterías al final de su vida útil, esta obligación supone un nuevo trámite que conviene acordar con los clientes antes de enero.

El hidrógeno también recibe atención. La nueva edición fija un límite para el hidrógeno disuelto en portadores orgánicos líquidos, una tecnología que permite transportarlo en forma líquida a temperatura ambiente, y permite que los recipientes compuestos para hidrógeno comprimido viajen llenos de nitrógeno dentro de ciertos límites de presión. Desde la edición de 2025, además, los camiones eléctricos y de hidrógeno ya pueden transportar mercancías peligrosas en las categorías de vehículo FL y AT.

Uno de los cambios con más impacto práctico afecta al combustible. La entrada UN 1202, correspondiente al gasóleo, incluye ahora los combustibles parafínicos como el HVO, un ajuste relevante en un momento en que este combustible renovable se extiende en las flotas europeas como alternativa al diésel fósil. La tabla general de mercancías incorpora cuatro nuevos números ONU, suprime el UN 2941 y modifica unas 185 entradas, y se introducen requisitos para los equipos de servicio de las cisternas de plástico reforzado con fibra y facilidades para el uso de plásticos reciclados en determinados embalajes.

La formación de los conductores es otro de los grandes cambios. El ADR 2027 autoriza la formación a distancia, de modo que la inicial podrá ser presencial, online o mixta, aunque los ejercicios prácticos seguirán siendo presenciales, y la de reciclaje podrá realizarse por e-learning dentro de los límites establecidos. La obligación de formación se extiende además a cualquier persona con funciones relacionadas con mercancías peligrosas, incluidos los autónomos. Las instrucciones escritas que viajan en cabina actuales podrán usarse hasta el 31 de diciembre de 2027, y a partir de entonces será obligatoria la nueva versión.

Para nueve sustancias de la clase 2, entre ellas el amoníaco y el cloro, la cantidad máxima exenta por unidad de transporte baja de 50 a 20 kilos, con un periodo de adaptación hasta el 31 de diciembre de 2030. Todo ello llega en un contexto de controles más exigentes, porque desde junio de 2026 las inspecciones del ADR en la Unión Europea utilizan una lista de comprobación común y las infracciones más graves pueden suponer la inmovilización del vehículo, mientras que Bruselas ha abierto procedimientos contra 14 Estados miembros por retrasos en la aplicación de los controles.

Con dos meses por delante antes de la entrada en vigor, las empresas que transportan mercancías peligrosas tienen tareas concretas pendientes: revisar la clasificación de las baterías y actualizar los números ONU en sus sistemas de gestión y en la documentación, comprobar los paneles y las instrucciones escritas de sus vehículos, ajustar los planes de formación y trasladar los nuevos requisitos a sus subcontratistas. La lista completa de modificaciones está recogida en el documento ECE/TRANS/WP.15/274 de la Comisión Económica de las Naciones Unidas para Europa.

Carlos Zubialde

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