Desde el 1 de noviembre, los paquetes de comercio electrónico que lleguen a la Unión Europea desde terceros países pagarán una nueva tasa de gestión aduanera de 2 euros. Se suma a la de 3 euros que se aplica desde el 1 de julio a los envíos de menos de 150 euros, de modo que una compra en una plataforma asiática soportará dos cargos distintos. La de julio es provisional pero la de noviembre, no.

La diferencia está en cómo se calcula, la tasa de 3 euros se aplica por envío, y la de 2 euros, según las orientaciones de la Comisión Europea recogidas por distintos medios, se cobra por cada tipo de artículo declarado, es decir, por cada línea de la declaración aduanera. Tres camisetas iguales suman 2 euros; una camiseta de algodón, otra de lino y una cazadora suman 6. Su objetivo es cubrir el coste de tramitar cada envío en aduana: verificación de datos, análisis de riesgo y controles. Al mismo tiempo, la Comisión prevé eliminar en noviembre la exención de derechos de aduana para los paquetes de menos de 150 euros.

Para quien declara, el cambio llega con deberes técnicos. La Agencia Tributaria ha advertido de que la mayoría de las declaraciones H7, la que se usa para los envíos de bajo valor, que ha recibido hasta ahora con identificadores de producto no superan las validaciones que empezará a aplicar el 1 de noviembre. Para evitar rechazos masivos, cuando se declaren los códigos adicionales de régimen F48, F49 o F53 sin el F15, habrá que incluir en cada partida al menos un documento C127 y otro C128, y al menos un C129 o una referencia Y081. Si alguno de esos códigos figura en la cabecera de la declaración, no podrá repetirse en las partidas. En la declaración H1, el código F15 pasará a tratarse al final de la lista, antes de los códigos nacionales que empiezan por 9.

Son detalles que al consumidor no le dicen nada, pero que en los departamentos de aduanas de operadores postales, empresas de paquetería y representantes aduaneros significan revisar sus sistemas a pocos días de la entrada en vigor y en plena campaña de Black Friday. Una declaración rechazada es un paquete retenido, y con los volúmenes de noviembre los retenidos se acumulan rápido.

Las plataformas de comercio electrónico de bajo coste, como Shein, Temu o AliExpress, serán las más afectadas, porque su modelo se basa en enviar desde Asia pedidos pequeños con varios productos distintos. AliExpress ya ha empezado a servir más pedidos desde almacenes situados en la UE para esquivar la tasa de julio. La patronal UNO atribuyó en parte a esa tasa la moderación del crecimiento de envíos prevista para esta campaña, por la caída de las compras impulsivas.

Con dos tasas acumuladas y una exención que desaparece, el envío directo desde China pierde parte de su ventaja de precio frente al stock almacenado en Europa. Para los operadores logísticos con almacenes en España, eso abre la puerta a más actividad de fulfillment para plataformas asiáticas. Para los de paquetería internacional, en noviembre importa más dejar las declaraciones bien configuradas que el importe de la tasa.

Carlos Zubialde

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