Las horas que se pierden por absentismo en las empresas españolas se han duplicado en los últimos cinco años, según advirtió José María Bonmatí, director general de AECOC, durante el 16º Congreso de Supply Chain que la asociación de fabricantes y distribuidores celebró la semana pasada, y el problema se ha convertido en uno de los principales riesgos para la cadena de suministro. El estudio “Perspectivas para la cadena de suministro 2026”, presentado en el mismo congreso, sitúa el absentismo como la tercera amenaza para las operaciones logísticas, citada por el 49% de las empresas, solo por detrás de la dificultad para encontrar transporte y del aumento de los costes, y tres de cada cuatro compañías aseguran que sigue creciendo.
La media ponderada de absentismo que declaran las empresas consultadas es del 8,8%, con la mitad de ellas en una horquilla de entre el 6% y el 10% y una cuarta parte entre el 11% y el 15%. Los datos del Observatorio del Absentismo de AECOC confirman que la logística está por encima de la media nacional, con un 7,56% de jornadas perdidas por incapacidad temporal en los almacenes y un 6,46% en el transporte, frente al 5,94% del conjunto de la economía. Desde 2018, el absentismo ha crecido un 69% en el almacenamiento y un 49% en el transporte, y en esta última actividad las bajas son menos frecuentes pero más largas, ya que las de más de un año se han incrementado un 97%, frente al 157% del conjunto de actividades. Bonmatí vinculó el problema a una brecha de productividad del 23% respecto a la media europea.
Rosa Santos, representante de la CEOE en el congreso, atribuyó el crecimiento de las bajas a la saturación del sistema sanitario y a la falta de coordinación entre los distintos agentes implicados, y señaló que en el sector privado el 7% de los trabajadores concentra la mitad de los procesos de incapacidad temporal. Representantes de Carrefour, Mahou San Miguel y la propia CEOE coincidieron en que el absentismo afecta a la planificación de las plantillas, a los niveles de servicio y a la eficiencia operativa, un impacto que en un almacén se traduce en turnos que no se completan, pedidos que se preparan con retraso y horas extraordinarias para cubrir las ausencias.
Las empresas presentes en el congreso apuntaron dos vías para afrontarlo. Nicolás Castrejón, director general de Operaciones de Mahou San Miguel, defendió los programas de bienestar, prevención y apoyo emocional para reducir las ausencias inesperadas, mientras que Carrefour destacó el uso del análisis de datos para anticipar incidencias y ajustar la planificación operativa.
El absentismo compartió protagonismo en el congreso con la geopolítica, ya que, según los datos presentados, el 80% de las disrupciones registradas en la cadena de suministro desde el año 2000 se han producido en los últimos cinco años. Maersk, DHL Supply Chain y Kuehne+Nagel coincidieron en que los modelos basados solo en la eficiencia ya no bastan y en que las empresas buscan cadenas más resilientes, con proveedores alternativos, menos dependencia de los mercados asiáticos y centros de fabricación más cercanos a los mercados de destino.
Con plantillas más envejecidas, un relevo generacional difícil y una escasez de conductores que el 72% de los cargadores ya considera su principal riesgo, el absentismo agrava un problema de disponibilidad de personal que la logística arrastra desde hace años. Para los operadores, la planificación de plantillas para picos como el de Black Friday y Navidad tiene que partir ya de una tasa de ausencias de casi un 9%, y las empresas que consigan reducirla tendrán una ventaja directa en coste y en capacidad de servicio.
Carlos Zubialde
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