El Corredor del Henares sigue consolidándose como uno de los grandes ejes logísticos de la zona centro, y Guadalajara es uno de sus puntos de crecimiento. La consultora inmologística Proequity y el promotor Montepino comercializan en la provincia dos proyectos llave en mano, en El Ruiseñor y en la Ciudad del Transporte de Marchamalo, que suman más de 420.000 metros cuadrados de superficie bruta alquilable (SBA) repartidos en parcelas de distintos tamaños. Los datos proceden de la propia consultora, que es también la comercializadora de los activos.
El argumento de mayor peso es la conectividad; según Proequity, la A-2 y la R-2, junto con la proximidad al Puerto Seco de Marchamalo, favorecen tanto la distribución hacia Madrid como la conexión con otros puntos de la península. A ello suma la disponibilidad de suelo y la posibilidad de desarrollar edificios adaptados a cada usuario, factores que, en su opinión, convierten la zona en una alternativa para compañías que necesitan ampliar superficie, reorganizar operaciones o concentrar su actividad en instalaciones de nueva generación.
Roberto Fernández, responsable de alquiler industrial y logístico de Proequity, sostiene que el corredor cuenta con una posición consolidada en el mapa logístico nacional y que Guadalajara tiene capacidad para seguir creciendo, con la conectividad, las grandes superficies y los proyectos adaptados a cada usuario como factores relevantes para quien planifica una expansión.
En cuanto a los proyectos, El Ruiseñor se desarrolla sobre una parcela de 225.779 metros cuadrados, segregable, con capacidad para alcanzar hasta 130.611 metros cuadrados de SBA. En Marchamalo, las distintas parcelas permiten construir instalaciones que van desde unos 25.000 hasta más de 125.000 metros cuadrados de SBA, según las necesidades del usuario. La segregación de las parcelas abre la puerta tanto a grandes operadores como a compañías que necesiten una superficie intermedia.
El modelo llave en mano consiste en configurar el edificio desde su origen según los requerimientos de cada empresa, adaptando dimensiones y características a su operativa, en lugar de ocupar una nave ya construida. Montepino, especializada en este tipo de desarrollos, plantea además edificios con elevados estándares de calidad, sostenibilidad y eficiencia energética, aunque la nota no concreta certificaciones ni especificaciones técnicas.
Los proyectos contemplan una disponibilidad estimada de entre 10 y 12 meses desde la firma, un margen que, según la comercializadora, permite a las compañías planificar la puesta en marcha de su nueva plataforma. Los dos proyectos quedan así disponibles para operadores logísticos, retailers y compañías industriales que busquen una plataforma a medida en el Corredor del Henares, con entrega estimada en menos de un año desde la firma del contrato.
Carlos Zubialde





