El sindicato CCOO, primera fuerza sindical en Correos, ha presentado ante la Audiencia Nacional una demanda de conflicto colectivo contra la implantación de la geolocalización y su vinculación con ORION, la herramienta que la empresa presenta como un sistema de optimización de rutas y distribución de cargas. La organización acusa a la dirección, presidida por Pedro Saura, de introducir sin negociación una reorganización del reparto que, según sus estimaciones, podría suprimir hasta 8.000 secciones y 3.000 puestos de carteros y carteras.
La demanda se centra en la información que Correos ha facilitado sobre estos sistemas, que el sindicato considera insuficiente, en la falta de participación de la representación de los trabajadores y en los riesgos que, a su juicio, plantea la geolocalización para la intimidad y la protección de datos de la plantilla. CCOO sostiene además que la empresa apenas ha celebrado una mesa de negociación sobre esta cuestión en lo que va de 2026.
El origen del conflicto se remonta al modelo de reparto conocido como Última Milla, impulsado durante la presidencia de Juan Manuel Serrano y al que el sindicato ya se opuso entonces. CCOO lleva más de un año denunciando que la actual dirección pretende recuperarlo, y lo describe como un modelo basado en la flexibilidad organizativa total, el redimensionamiento de las secciones de reparto y el recorte de plantilla. Las 3.000 bajas que estima la organización se sumarían a los cerca de 2.000 efectivos que, según sus cifras, ya se han perdido en el reparto.
Según el sindicato, la empresa ha optado por implantar ese modelo por fases, primero con la geolocalización, después con ORION y por último con el redimensionamiento de las unidades de reparto. CCOO defiende que estas herramientas, presentadas como desarrollos tecnológicos independientes, forman parte de un mismo esquema operativo que permite medir la actividad del cartero, calcular sus recorridos, redistribuir cargas y reducir secciones y plantilla, por lo que considera que su implantación debe negociarse como una reorganización del trabajo.
La organización enmarca este proceso en una reducción progresiva de empleo en Correos, con 7.400 puestos eliminados en los últimos tres años según sus datos, y asegura que sus efectos ya se notan en las carterías, con recorridos de hasta 15 kilómetros diarios, más largos en el ámbito rural, secciones sin cubrir y sobrecargas de trabajo. También rechaza que la empresa sustituya la contratación y la cobertura de ausencias por incentivos variables, que califica de cuantías irrisorias.
Como alternativa, CCOO afirma haber planteado una modernización del reparto basada en una plantilla suficiente, un dimensionamiento objetivo de las secciones, la cobertura de ausencias, la recuperación de la figura del suplente, garantías frente al control tecnológico, experiencias piloto evaluadas de forma conjunta e incentivos que compensen la carga de trabajo.
Si la dirección mantiene la implantación unilateral, el sindicato convocará movilizaciones en las carterías de toda España y no descarta una huelga estatal en Correos, una decisión que quedará ligada tanto al curso de la demanda en la Audiencia Nacional como a la disposición de la empresa a llevar ORION y la geolocalización a la mesa de negociación.
Carlos Zubialde
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