Correos afronta en noviembre una coincidencia de calendario sin precedentes recientes. El Black Friday cae el viernes 27, abre la temporada alta del comercio electrónico y se prolonga hasta el Cyber Monday del día 30, mientras que las elecciones generales se celebran el domingo 29, por lo que el operador público tendrá que gestionar en las mismas semanas el pico de paquetería del año y toda la logística electoral que le corresponde, desde el voto por correo hasta el envío de tarjetas censales y de la propaganda de los partidos.

El calendario electoral ya está en marcha con la nueva convocatoria conocida hace pocas semanas. Los votantes pueden solicitar hasta el 19 de noviembre el certificado de inscripción en el censo, por internet o en cualquier oficina de Correos, las delegaciones provinciales de la Oficina del Censo Electoral enviarán la documentación a partir del 9 de noviembre y el plazo para depositar el voto termina el 25 de noviembre, solo dos días antes del Black Friday. En las generales de julio de 2023 hubo casi tres millones de solicitudes de voto por correo, y CCOO calcula que en esta convocatoria se acercarán al millón.

La paquetería llega al mismo tiempo en máximo, justo en las mismas fechas. La patronal UNO prevé más de 127 millones de envíos durante las campañas de Black Friday y Navidad, un 2,4% más que el año pasado, con jornadas que superarán los 5,5 millones de entregas, sobre todo en los días posteriores al Black Friday. Su presidente, Francisco Aranda, no prevé que las elecciones tengan una incidencia directa que perciba el consumidor y sitúa su principal preocupación en el absentismo.

El foco de tensión está en la plantilla de Correos: CCOO cifra en 7.400 los puestos de trabajo perdidos desde las elecciones generales de 2023, cuando el dispositivo electoral llegó a sumar 19.400 contratos de refuerzo, y reclama ahora al menos 20.000 contrataciones, un aumento significativo de las compensaciones económicas y formación dentro de la jornada laboral. Según el sindicato, la empresa cuenta actualmente con unos 3.000 contratos de refuerzo, y critica que la dirección haya puesto en marcha una formación online acelerada sin negociarla, igual que el marco de organización, empleo y retribuciones de la campaña. CSIF pide negociar de inmediato las bases del dispositivo y realizar al menos 15.000 contratos, y sostiene que la plantilla arrastra desde hace años la falta de un empleado de cada tres.

La reclamación llega en plena escalada del conflicto laboral, del que ya hemos tratado en informacionlogistica.com de forma reciente: CCOO llevó la semana pasada a la Audiencia Nacional la implantación de la geolocalización y del sistema de optimización de rutas ORION, que considera la antesala de una reestructuración del reparto que podría suprimir hasta 8.000 secciones, y ha advertido de movilizaciones en las carterías e incluso de una huelga estatal si la empresa mantiene su planteamiento.

Por su parte, Correos asegura que pondrá todos los recursos necesarios para cumplir sus obligaciones con el voto por correo. En el transporte, la compañía tramita un acuerdo marco con un valor estimado de 90 millones de euros para contratar con empresas externas servicios ocasionales de transporte de correspondencia por carretera, destinados a cubrir incrementos imprevistos de actividad, incidencias y trayectos urgentes, además de rutas adicionales para la recogida y devolución de correspondencia.

La última semana de noviembre pondrá a prueba la capacidad de la red postal pública para atender a la vez una obligación con plazos legales tasados y un volumen de paquetería que no espera. Para los comercios electrónicos y los operadores que trabajan con Correos en la última milla, conviene prever posibles retrasos en esos días y repartir la carga entre varios proveedores, mientras que el margen de la empresa dependerá de cuántos refuerzos incorpore finalmente y de que el conflicto con los sindicatos no derive en paros en plena campaña.

Carlos Zubialde

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