Fenadismer ha habilitado un canal de asesoramiento y denuncias anónimas dirigido a los transportistas que sufran incumplimientos de la revisión del precio del gasóleo por parte de sus clientes, ya sean cargadores o intermediarios. La federación tramitará cada denuncia ante los Servicios de Inspección de Transporte por Carretera, con el objetivo de comprobar que se aplica la actualización de precios que la ley exige.
La obligación viene del Real Decreto-ley 9/2026, aprobado en abril, que impuso aplicar la fórmula de revisión en cada factura de transporte, y se apoya en el artículo 38 de la Ley 15/2009 del contrato de transporte terrestre de mercancías. Desde entonces, los contratos de transporte continuado deben actualizarse en cada periodo de facturación según suba o baje el gasóleo. El Gobierno modificó además la fórmula de cálculo e introdujo sanciones para los cargadores que se nieguen a aplicarla.
Según los datos del Ministerio de Transportes, entre enero y comienzos de octubre el precio de adquisición del gasóleo para un vehículo pesado subió un 44,6 %, y un 38,4 % para los de menor tonelaje, cifras sin IVA ni la devolución parcial del gasóleo profesional. Fenadismer sostiene que la indexación debe aplicarse de forma automática en todas las facturas y la califica de imperativo legal para garantizar la sostenibilidad del sector.
El canal incluye una petición que va más allá de recibir quejas, porque la federación pedirá a la Inspección que revise las condiciones económicas pactadas y la facturación anterior a la entrada en vigor del decreto, para detectar a los cargadores que hubieran bajado artificialmente sus tarifas antes de la norma, de modo que al aplicar después la revisión, el precio neto quedara igual. Fenadismer define esa práctica como fraude de ley y el canal viene a ser una herramienta que quieren poner en manos de los transportistas, la parte más débil de la ecuación.
La garantía de anonimato es la pieza que sostiene todo el mecanismo, algo lógico y que Fenadismer asegura que preservará en todo caso la identidad del transportista denunciante y que gestionará cada expediente con la máxima confidencialidad, con el fin de evitar represalias. Esa precaución dice algo sobre la relación de fuerza en el sector, porque el transportista, sobre todo el pequeño, depende de unos pocos clientes y denunciar a uno de ellos tiene un coste comercial evidente. Esta es una lectura de este medio, ya que la federación solo habla de evitar represalias.
Para los cargadores y clientes, el mensaje que quiere hacer llegar Fenadismer es que las tarifas anteriores a abril pueden ser objeto de revisión, y que conviene tener documentado cómo se aplica la indexación en cada contrato y cada factura. Por otro lado, para los transportistas, el canal ofrece una vía para plantear el incumplimiento sin exponerse directamente, aunque el resultado dependerá de lo que haga la Inspección con cada denuncia.
Carlos Zubialde





