Más de la mitad de los transportistas españoles, el 52% según una encuesta realizada por Fenadismer a casi un millar de profesionales a finales de 2025, afirma haber sufrido un robo en los últimos cinco años. Es una cifra que, por sí sola, describe la magnitud de un problema que el sector lleva años denunciando sin que la respuesta institucional haya sido proporcional. Áreas de servicio y de descanso en la AP-7, la AP-2, la A-6 y la A-4, junto a polígonos industriales del entorno de Madrid y Cataluña, concentran la mayoría de los incidentes, pero hasta ahora nadie había sistematizado esa información de forma que fuera útil para quien tiene que actuar sobre el terreno.

Fenadismer ha decidido cambiar eso con una iniciativa tan sencilla como inteligente: habilitar un formulario anónimo para que cualquier conductor o empresa que haya sufrido un robo pueda indicar el lugar exacto y el método empleado por los autores. Con esa información, la Federación elaborará un catálogo de puntos negros que entregará directamente al Ministerio del Interior, con quien ya mantiene una colaboración activa tras el encuentro reciente entre las asociaciones del sector y responsables del Ministerio. El objetivo es concreto: que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado puedan reforzar la vigilancia allí donde los datos demuestren que hay riesgo real, no donde se suponga que lo hay.

La idea es buena porque parte de un diagnóstico honesto sobre cómo funciona la seguridad en ruta. Las bandas que operan contra el transporte por carretera actúan con patrones repetidos en zonas concretas, y los conductores que trabajan esas rutas lo saben mejor que ningún analista de interior. El problema hasta ahora era que ese conocimiento disperso no tenía un canal para convertirse en información estructurada y accionable. El formulario de Fenadismer es exactamente ese canal, y el hecho de que sea anónimo elimina la barrera más habitual para este tipo de colaboración ciudadana: el miedo a represalias o a complicaciones administrativas.

Desde la Federación lo explican con claridad: no se trata de pedir un trato de favor, sino de exigir al Ministerio del Interior que despliegue medios donde los datos indiquen que son necesarios. Es una lógica razonable y difícil de rebatir. Si el mapa de puntos negros está bien construido, la respuesta policial puede ser más eficiente y más difícil de ignorar desde la administración. Si el mapa no se construye, el problema seguirá siendo un dato de encuesta que no obliga a nadie a moverse.

La campaña está activa y la participación de cada transportista cuenta. Cuantos más incidentes se reporten, más preciso será el catálogo y más sólida la posición de Fenadismer frente al Ministerio. Si has sufrido un robo, si conoces una zona donde los asaltos son habituales o si tienes información sobre el modus operandi de algún grupo, tu aportación es parte de la solución. El formulario es anónimo, accesible y lleva menos de cinco minutos completar.

Puedes acceder al formulario 👉 Aquí

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