El Gobierno francés ha confirmado que el salario mínimo interprofesional —el SMIC— subirá un 2,41% a partir del 1 de junio de 2026, pasando de 12,02 a 12,31 euros brutos por hora y situando el mínimo mensual bruto en 1.867,02 euros, lo que equivale a 1.477,93 euros netos, según los datos publicados por la administración francesa. La subida responde al mecanismo de revalorización automática previsto en la legislación francesa, que puede activarse cuando la inflación se mantiene en niveles elevados.
Para las empresas de transporte españolas que operan en Francia, ya sea en tránsito internacional o en cabotaje, la actualización del SMIC no es un dato menor. La normativa europea sobre desplazamiento de trabajadores obliga a que los conductores que presten servicios en territorio francés cobren, como mínimo, la remuneración mínima del país donde se realiza el servicio, una exigencia que desde la llamada Ley Macron de 2016 ha requerido acreditación documental ante las autoridades laborales galas antes del inicio de cada servicio.
El transporte internacional, sin embargo, queda fuera de esa obligación de acreditación salarial, ya que se rige por los convenios internacionales suscritos, en este caso el CMR, que no impone ese requisito adicional. La exigencia del salario mínimo francés se aplica específicamente a los servicios de cabotaje —carga y descarga dentro del territorio francés con un vehículo matriculado en otro país— y al transporte interior realizado por operadores no residentes.
Francia es país de paso obligado para cualquier transporte internacional en Europa, lo que convierte cada actualización del SMIC en una variable relevante para los operadores del corredor ibérico, tanto para quienes realizan cabotaje de forma habitual como para aquellos que subcontratan servicios en territorio galo. El incumplimiento de la acreditación del salario mínimo conlleva sanciones que pueden alcanzar los 2.000 euros por servicio, con el doble en caso de reincidencia.
Carlos Zubialde





