La compañía Kuehne+Nagel cerró 2025 con una ligera caída de ingresos y un descenso más acusado del beneficio, en un entorno y ejercicio condicionado por la volatilidad geopolítica, la evolución de las divisas y una presión sostenida sobre los márgenes del negocio transitario.

La compañía suiza registró una facturación neta de 26.115 millones de euros, un 1,3 % menos que en 2024. El efecto del tipo de cambio, especialmente la depreciación del dólar frente al franco suizo, tuvo un impacto negativo relevante sobre las cifras consolidadas, compensando parcialmente el crecimiento orgánico y la contribución de las adquisiciones realizadas en el ejercicio.

El deterioro se refleja con mayor intensidad en la rentabilidad de la compañía, ya que el beneficio neto atribuido al grupo se situó en 941 millones de euros, un 25,3 % por debajo del año anterior. El Ebit descendió hasta 1.325 millones, frente a los 1.764 millones de 2024, cuyo impacto directo ha sido una reducción en el margen sobre facturación neta, que ha pasado del 6,7 % al 5,1 %. También la tasa de conversión —Ebit sobre beneficio bruto— cayó desde el 19,1 % al 14,1 %, una señal clara de la presión operativa en un mercado sin los niveles de tensión tarifaria que impulsaron resultados en ejercicios anteriores.

Si se analizan los datos por divisiones, el transporte marítimo volvió a concentrar el mayor volumen de actividad para la compañía suiza, generando 11.174 millones de euros en ingresos netos y gestionando 4,3 millones de teus, un 0,3 % más que el año anterior. Sin embargo, la rentabilidad de la división se ha visto reducida de una forma alarmante, ya que el Ebit pasó de 851 a 574 millones de euros y la tasa de conversión cayó del 41,1 % al 25,8 %, en un escenario de presión sobre precios, exceso de capacidad y efecto divisa adverso como ya apuntabamos anteriormente.

En la división de transporte aéreo, Kuehne+Nagel movió 2,238 millones de toneladas, un 7 % más que en 2024, manteniendo su posición de liderazgo global en volumen gestionado. La cifra de negocio neta alcanzó 8.542 millones de euros, aunque el Ebit descendió un 10,3 %, hasta 458 millones, con una tasa de conversión también a la baja. La evolución del mercado estuvo marcada por la volatilidad de la demanda y por impulsos puntuales vinculados a sectores tecnológicos en la recta final del ejercicio.

El negocio terrestre, por otro lado, mostró un comportamiento más débil, especialmente en Europa, en línea con la actividad económica del viejo continente. La facturación neta aumentó ligeramente hasta 3.754 millones de euros, pero el Ebit retrocedió de 98 a 62 millones, reflejando la menor actividad económica en algunos mercados clave pra Kuehne+Nagel. En contraste, la división de logística contractual incrementó su facturación hasta 5.127 millones y elevó el beneficio bruto hasta 3.896 millones, apoyada en la puesta en marcha de más de 150 nuevos proyectos durante el año.

Ante las cifras que ya venían manejando, durante el cuarto trimestre, el grupo activó un programa estructural de reducción de costes estimado en 213 millones de euros anuales, cuyo efecto completo se trasladará a 2026, ejercicio donde la dirección prevé un Ebit recurrente de entre 1.280 y 1.490 millones de euros, en un escenario que seguirá condicionado por la incertidumbre macroeconómica y geopolítica, posiblemente incluso más revuelta que el pasado año.

La evolución de 2025 confirma el cambio de ciclo en el negocio transitario global, donde el volumen ya no compensa automáticamente la erosión de márgenes y la gestión operativa vuelve a situarse en el centro de la rentabilidad, como demuestran las acciones internas que han emprendido desde Kuehne + Nagel para mejorar el coste operativo de la compañía.

Carlos Zubialde

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