La cadena francesa de librerías y productos culturales Cultura ha encargado a la empresa austriaca de automatización de almacenes TGW Logistics su futura plataforma logística omnicanal en Ferrières-en-Gâtinais, a unos cien kilómetros al sur de París, una instalación que abastecerá desde un mismo edificio a sus más de 120 tiendas físicas y a su comercio electrónico, con un catálogo online de varios millones de referencias. La puesta en marcha está prevista para febrero de 2028, y según la compañía los equipos ya han empezado a instalarse en el centro.

El núcleo del proyecto es un sistema de preparación de pedidos de tipo goods-to-person, en el que es la mercancía la que llega al operario y no al revés, con capacidad para 115.000 contenedores. A él se suman puestos de recepción, estaciones de llenado y reaprovisionamiento de contenedores, estaciones ergonómicas de preparación de pedidos, un almacenamiento intermedio para las expediciones y una paletización totalmente automatizada. El diseño contempla además ampliaciones desde la fase inicial, de modo que el centro pueda crecer sin rehacer la instalación, y TGW contará con un equipo de mantenimiento propio dedicado en exclusiva a la planta.

La elección de un sistema goods-to-person responde al perfil del surtido de Cultura, que combina libros, material de bellas artes, música, papelería o juegos en miles de referencias con rotaciones muy distintas, y que obliga a preparar a la vez reposiciones de tienda, con muchas unidades por pedido, y pedidos online, con pocas unidades de muchos productos diferentes. Gestionar ambos flujos con el mismo stock es precisamente la dificultad de la logística omnicanal, y la automatización permite hacerlo sin duplicar inventario ni instalaciones. Entre los objetivos que la compañía atribuye al proyecto figuran reducir los plazos de entrega, ofrecer servicios más personalizados, rebajar el impacto ambiental y mejorar la ergonomía de los puestos de trabajo.

Albert Vidal, consejero delegado de TGW Logistics para el sur de Europa, explica que el proyecto va más allá de automatizar un almacén y que se trata de construir una infraestructura logística que respalde la estrategia de crecimiento de la cadena. Julien Boudy, director de Transformación de Producto y Operaciones de Cultura, señala que en la elección pesaron la escucha de TGW desde la fase previa a la venta, el equilibrio entre rendimiento, escalabilidad y complejidad de la solución, y las visitas a otras empresas que ya utilizan sus sistemas. La compañía no ha revelado la inversión ni la superficie del centro.

El proyecto de Cultura refleja una decisión cada vez más frecuente entre los minoristas especializados con red de tiendas, la de concentrar en un único centro automatizado la distribución a tiendas y la venta online, en lugar de mantener almacenes separados para cada canal. Para las cadenas españolas con un modelo similar, el caso muestra que el principal reto está en diseñar un sistema capaz de absorber dos tipos de pedido muy distintos y de crecer con el negocio, porque un centro dimensionado solo para el volumen actual se queda corto en pocos años si la venta online sigue ganando peso.

Carlos Zubialde

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