La reforma de las aduanas de la Unión Europea, que el 1 de noviembre dio un nuevo paso con la entrada en vigor de la tasa de gestión de 2 euros, está alterando las condiciones de competencia en el comercio electrónico europeo, según el análisis de Spring GDS, el operador de logística transfronteriza del grupo neerlandés PostNL. Mientras los vendedores que envían mercancía desde fuera de la Unión afrontan nuevos costes y más requisitos de información, las tiendas online establecidas en la UE que venden dentro del Mercado Único quedan al margen de estas medidas, lo que, a juicio de la compañía, les abre una oportunidad para ganar terreno.

La nueva tasa, denominada Union Handling Fee, se aplica a los envíos de comercio electrónico entre empresas y consumidores que entran en la UE, sea cual sea su valor, y se suma al arancel temporal de 3 euros que rige desde julio para las importaciones de bajo valor. Según Spring GDS, ambos cargos se calculan por línea de declaración aduanera y no por paquete, y cada línea agrupa las mercancías que comparten clasificación arancelaria y país de origen, de modo que un pedido con productos de distintos tipos o fabricados en países diferentes puede generar varios cargos. A diferencia del arancel de 3 euros, la tasa de gestión es permanente y no se reembolsa si el comprador devuelve el producto o este resulta defectuoso, un detalle que pesa especialmente en categorías como la moda, donde la proporción de devoluciones es alta.

El 1 de noviembre entraron también en vigor nuevos requisitos sobre los identificadores de producto que deben figurar en las declaraciones aduaneras, que obligan a incluir los códigos de producto del vendedor, los identificadores del fabricante y los códigos estandarizados cuando existan. José Ángel Daza Martínez, coordinador de Spring GDS en España, considera que la tasa de gestión tiene implicaciones directas en la forma en que los vendedores de fuera de la UE calculan sus costes, y advierte de que el éxito de la venta internacional depende cada vez más de conocer el coste total de entregar un producto al otro lado de la frontera. El calendario añade una complicación para la campaña de Navidad, porque los envíos que entren en el proceso aduanero a partir del 1 de noviembre pueden quedar sujetos a la nueva tasa aunque el cliente hubiera hecho el pedido antes de esa fecha.

Ante el aumento de costes, Spring GDS prevé que algunos vendedores de fuera de la UE reorganicen su forma de operar en Europa, consolidando o redirigiendo envíos, adaptando su modelo logístico o retirándose de determinados canales de venta, una tendencia que ya se observa en plataformas como AliExpress, que sirve cada vez más pedidos desde almacenes situados en la Unión. Para el comercio electrónico europeo, que vende dentro del Mercado Único sin estos trámites, la diferencia de costes puede convertirse en una ventaja competitiva.

La reforma no termina aquí, en 2027 empezará a funcionar la nueva Autoridad Aduanera de la Unión Europea, con sede en Lille, como paso hacia un sistema aduanero más centralizado, y en 2028 llegará el centro de datos aduaneros de la UE para el comercio electrónico, una plataforma única para que las empresas presenten la información de sus envíos. Para los operadores logísticos y los representantes aduaneros, la sucesión de cambios en tres años convierte la calidad de los datos de cada envío en la condición para que los paquetes no se queden parados en la frontera, y para los almacenes situados en la Unión abre la posibilidad de captar el stock que los vendedores extracomunitarios decidan acercar al consumidor europeo.

Carlos Zubialde

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