Lidl ha puesto en circulación en Alemania un camión capaz de circular de forma completamente autónoma y sin emisiones directas, desarrollado por la empresa sueca Einride. El vehículo, con autonomía de nivel 4 según la clasificación SAE, puede desplazarse sin necesidad de que haya una persona al volante, y ya realiza una ruta fija para la cadena de supermercados alemana, con autorización oficial para circular por carreteras públicas del país.
Por ahora, la operativa del camión se limita a trasladar mercancía entre las instalaciones logísticas de Lidl y uno de sus establecimientos, un recorrido previamente establecido que permite controlar con precisión el comportamiento del vehículo antes de ampliar su radio de acción. Lidl y Einride contemplan ya extender progresivamente el sistema, entre otras opciones incorporando varias paradas dentro de una misma ruta bajo un modelo conocido como Milk Run, que permitiría a un mismo vehículo conectar distintos puntos de la red logística en lugar de limitarse a un trayecto entre dos instalaciones, con el objetivo de aprovechar mejor cada desplazamiento y reforzar la continuidad del suministro. El programa podría extenderse además a otras compañías del grupo Schwarz, matriz de Lidl.
Este despliegue no habría sido posible sin la autorización de la KBA, la autoridad federal alemana responsable de la homologación y la seguridad del transporte por carretera, lo que convierte al proyecto en algo más que una prueba en entorno controlado, al pasar a formar parte del tráfico habitual del país. Thomas Dangelmayer, responsable de Logística Operativa de Lidl en Alemania, ha señalado que la iniciativa permite probar de manera progresiva nuevas soluciones tecnológicas en condiciones reales, con el objetivo de analizar cómo encajan estos sistemas en la operativa diaria y qué posibilidades ofrecen de cara al futuro.
La experiencia confirma además el ritmo desigual con el que avanza la conducción autónoma a ambos lados del Atlántico, porque mientras Estados Unidos y China han permitido el desarrollo de numerosas aplicaciones de autonomía avanzada, el despliegue de vehículos de nivel 4 sigue siendo limitado en Europa, y la aplicación específica al transporte pesado de mercancías representa todavía un terreno poco desarrollado en el continente. El secretario de Estado parlamentario del Ministerio Federal de Transportes alemán, Christian Hirte, ha destacado el proyecto como una muestra de la evolución de la conducción autónoma y de la logística sin emisiones, una iniciativa respaldada también por Mobility Data Space, la plataforma alemana de intercambio de datos de movilidad.
Para el sector logístico, este proyecto combina dos tecnologías que llevan años señalándose como transformadoras del transporte de mercancías, la propulsión eléctrica y la conducción autónoma, y su desarrollo en condiciones reales de tráfico, respaldado por la homologación oficial alemana, aporta un dato de progreso más concreto que las numerosas pruebas piloto que hasta ahora han dominado este terreno en Europa.
Carlos Zubialde





