La campaña de vuelta al cole convierte cada final de verano en una prueba de estrés para toda la cadena de suministro editorial, con la concentración de pedidos, la exigencia de disponibilidad de títulos y la coordinación entre editoriales, librerías, cadenas y plataformas online concentradas en apenas unas semanas. Logista Libros, operador logístico especializado en el sector editorial, refuerza en este periodo su papel como socio de editores y puntos de venta, combinando distribución, almacenamiento, gestión de pedidos, transporte y logística inversa en una operativa que exige planificación meses antes de que las familias reciban la lista de libros.

El peso económico de esta campaña queda reflejado en el informe Comercio Interior del Libro en España 2025, elaborado por Conecta para la Federación de Gremios de Editores de España, que sitúa la facturación del Texto no Universitario en 713 millones de euros, un 22,7% del total del sector editorial. La cifra, sin embargo, no refleja por sí sola la complejidad operativa real de la campaña, que se origina en la propia fragmentación de la demanda, un mismo contenido puede existir en múltiples versiones según comunidad autónoma, idioma, cambios curriculares o edición, lo que multiplica el número de referencias que hay que identificar, ubicar y reponer con precisión en un plazo muy ajustado.

Esa fragmentación se combina además con un dato relevante sobre el propio modelo de producción del sector, porque en 2025 se editaron cerca de 10.000 títulos de texto no universitario, con una tirada media aproximada de 2.500 ejemplares, por debajo de la media general del sector editorial. Tiradas más cortas ayudan a contener el inventario, pero elevan al mismo tiempo el riesgo de rotura de stock en referencias concretas justo cuando el margen temporal para reponer se estrecha, un equilibrio delicado entre sobreaprovisionar, con el consiguiente exceso de stock y menor rentabilidad, o quedarse corto y generar faltas en plena campaña.

En ese contexto, la logística inversa gana un peso que en otros momentos del año resulta secundario, porque los ejemplares devueltos deben recibirse, revisarse y reincorporarse al inventario con rapidez para seguir estando disponibles mientras todavía existe demanda. Logista Libros explica que su operativa centralizada, que conecta editoriales, librerías, cadenas especializadas, plataformas de venta y centros educativos, permite reducir interlocutores y agilizar reposiciones desde un único punto de servicio, un esquema que resulta especialmente valioso cuando la disponibilidad depende de decisiones rápidas y de visibilidad actualizada del inventario. La compañía actúa además como operador logístico y almacén central regulador de Casa del Libro para su red de tiendas y su canal online, integrando recepción, almacenamiento, preparación de pedidos, transporte, gestión de devoluciones e integración de sistemas de información.

Daniel Oropesa, director general de Logista Libros, señala que la vuelta al cole exige una planificación exhaustiva y una gran capacidad de ejecución, con el objetivo de que editores y librerías puedan centrarse en su actividad comercial con la tranquilidad de contar con un socio logístico fiable. Arturo Álvaro, director comercial de la compañía, resume el desfase temporal que define esta campaña señalando que mientras para las familias empieza cuando reciben la lista de libros, para el operador logístico arranca muchos meses antes, coordinando recepciones, almacenamiento, transporte y devoluciones para que cada título, edición y versión llegue al lugar adecuado en el momento preciso, en una campaña donde cada día de retraso puede traducirse en un estante vacío justo cuando más se necesita ese libro.

Carlos Zubialde

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