El plan para reanudar el tráfico comercial a través del estrecho de Ormuz ha sufrido un revés significativo hoy, cuando un portacontenedores de Evergreen, el Ever Lovely, fue alcanzado por un dron cerca del lado omaní de la vía navegable poco después de completar su tránsito por el estrecho. El buque, con capacidad para 9.532 TEUs, transitaba junto a otros dos portacontenedores de la misma compañía taiwanesa, el Ever Lotus y el Ever Unicorn, y ya navega rumbo a Singapur. No hubo heridos entre la tripulación y los daños fueron mínimos, pero el incidente ha tenido consecuencias inmediatas sobre el operativo que la Organización Marítima Internacional tenía en marcha para desbloquear la situación.
La OMI ha suspendido temporalmente su plan de evacuación de los buques atrapados en el Golfo Pérsico, diseñado para sacar de la región a más de 11.000 marinos tras meses de interrupciones, y verificará de nuevo que las garantías de seguridad continúan vigentes antes de volver a intentar la operación. El organismo había anunciado a principios de semana que el plan se llevaría a cabo en coordinación con Irán, Omán, otros Estados de la región, Estados Unidos y la industria marítima, y que se habían obtenido las garantías necesarias para respaldar una navegación segura. El ataque al Ever Lovely se produjo precisamente cuando esas garantías parecían suficientes para dar luz verde al primer movimiento.
El incidente tuvo lugar justo cuando el tráfico a través del estrecho comenzaba a recuperarse, tras el anuncio del corredor de evacuación de la OMI y la publicación por parte de Omán de seis puntos de paso autorizados en dirección este. Ese contexto hace el ataque especialmente relevante: no se produjo en el momento de mayor tensión sino en el momento en que el mercado empezaba a ver señales de apertura, lo que añade incertidumbre sobre la solidez real de los acuerdos alcanzados entre las partes.
Desde Bimco, la situación pone de relieve la importancia de contar con acuerdos claros e inequívocos entre Estados Unidos e Irán respecto a la reanudación del tráfico marítimo, y considera que la redacción del memorando de entendimiento no es, por el momento, lo suficientemente clara. La ambigüedad en los términos de ese acuerdo es lo que hace vulnerable cualquier operación de tránsito, ya que sin una interpretación compartida y verificable de qué buques están protegidos y bajo qué condiciones, cada tránsito es en la práctica una apuesta.
Para el mercado de fletes, que ya arrastraba tensión por los desvíos acumulados desde meses atrás, la suspensión del plan de evacuación de la OMI prolonga la incertidumbre sobre cuándo podrán retomarse con normalidad los flujos por el Golfo Pérsico. Los buques atrapados en la zona suponen una capacidad retenida que el mercado necesita recuperar, y cada semana adicional de bloqueo consolida los desequilibrios de oferta que están sosteniendo los fletes al alza en las principales rutas.
Carlos Zubialde





