Francisco Aranda, presidente de UNO, ha planteado al Gobierno que las ayudas al combustible dejen de depender del tipo de vehículo y se apliquen a todos los profesionales que soportan el sobrecoste del gasóleo, tomando como referencia el modelo ya vigente en el sector agrario, donde el apoyo se vincula directamente al combustible consumido en la actividad, no a las características del vehículo que lo utiliza. Aranda defiende que ese mismo criterio debería trasladarse al transporte, garantizando el acceso a la ayuda con independencia del tipo de vehículo profesional.
La patronal ha reclamado además que las medidas se apliquen con rapidez y aporten certidumbre a las empresas ante una escalada de costes cuya duración sigue siendo imprevisible. Aranda ha subrayado que nadie sabe cuánto va a durar el conflicto que está detrás de esta subida de precios, pero sí se sabe que los precios siguen aumentando y que las empresas no pueden seguir asumiendo en solitario ese incremento extraordinario, por lo que resulta imprescindible que conozcan con claridad cuándo podrán disponer de las compensaciones para incorporarlas a su planificación económica.
UNO ha reclamado también que se agilice el pago de las ayudas todavía pendientes, ante los retrasos que siguen sufriendo las empresas, especialmente las pymes, para recibir estas compensaciones, y ha pedido al ministro que inste a las delegaciones de Hacienda a acelerar su tramitación. La patronal ha trasladado además la necesidad de reactivar el plan de más de 1.000 millones de euros destinado a la conservación de la Red de Carreteras del Estado, recordando que las carreteras son el lugar de trabajo de miles de transportistas y que su mantenimiento resulta clave tanto por seguridad como por eficiencia. Aranda ha advertido de que una red viaria deteriorada incrementa el desgaste de los vehículos y obliga a asumir mayores gastos de revisiones, mantenimiento y reparaciones, un coste añadido que el sector no puede permitirse en un momento de fuerte presión sobre sus cuentas.
Por último, Aranda trasladó también a la secretaria de Estado de Comercio la importancia de modernizar los servicios aduaneros y de control fronterizo para garantizar la competitividad de España como hub logístico internacional, señalando que las plantillas insuficientes, los sistemas informáticos mal integrados y la falta de coordinación entre organismos generan duplicidades, ralentizan los procesos y ya están favoreciendo el desvío de flujos de carga hacia otros países europeos. UNO ha valorado positivamente esta reunión de seguimiento y ha reclamado al Ministerio de Economía mantener una interlocución permanente con el sector para adaptar las medidas de apoyo a la evolución de la situación.
Carlos Zubialde





