El centro logístico de Zalando en Illescas, Toledo, gestionado por DHL Supply Chain, ha dejado de ser únicamente una plataforma de distribución para España y Portugal y ha pasado a concentrar buena parte de la estrategia de sostenibilidad operativa de la compañía alemana en el sur de Europa. Con 37.500 metros cuadrados y capacidad para gestionar cientos de miles de referencias, la instalación acumula desde su apertura en 2021 un conjunto de decisiones técnicas —en empaquetado, transporte y planificación de almacén— que la empresa presenta como modelo replicable.

La pieza más visible de esa estrategia está en el embalaje, porque es donde las decisiones tienen impacto directo sobre el transporte. La lógica es sencilla: un paquete más compacto ocupa menos espacio en el camión, lo que permite mayor densidad de carga, menos viajes y, en consecuencia, menos emisiones por pedido. En Illescas el proceso está orientado a priorizar sobres frente a cajas cuando el producto lo permite, reducir el volumen de los embalajes al mínimo necesario y eliminar el papel de los envíos. Que esas decisiones tengan impacto real en la operativa de transporte depende en gran medida del nivel de cumplimiento en las líneas de picking, donde la variabilidad de producto en moda y lifestyle complica la estandarización.

El centro ha ampliado recientemente su operativa para incorporar la categoría de belleza, que por sus características de seguridad requiere infraestructura específica. Según datos de la propia compañía, la instalación prevé alcanzar una capacidad de almacenamiento de 560.000 productos de belleza en una Pick Tower dedicada, con una zona de seguridad de aproximadamente 1.200 metros cuadrados. La diversificación hacia nuevas categorías complica la operativa de almacén pero también distribuye el riesgo de negocio sobre una base de producto más amplia que la moda tradicional.

En paralelo, Zalando ha anunciado en marzo de 2026 el despliegue de hasta 50 robots de picking con IA desarrollados por Nomagic en sus centros europeos, aunque no ha confirmado públicamente cuáles de sus plataformas serán las primeras en recibirlos. La tecnología, bautizada internamente como Richard, permite picking automatizado con visión artificial capaz de reconocer materiales y formas para ajustar el agarre en tiempo real, algo especialmente útil en moda, donde la variabilidad de producto es alta.

La compañía opera en 27 países europeos con más de 60 millones de clientes activos, según sus propias cifras, y ha designado el mercado ibérico como uno de sus mercados clave de crecimiento. Que Illescas sea el único centro propio de la región —el resto de la demanda se cubre desde otras plataformas europeas— convierte cualquier decisión de ampliación o inversión en la instalación en una señal directa sobre la apuesta real de Zalando por España y Portugal. Por ahora, la compañía estudia la ampliación del centro sin que haya nada cerrado, según ha trasladado en comunicaciones recientes.

Carlos Zubialde

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