Las organizaciones del transporte por carretera han criticado con dureza la decisión de la Dirección General de Tráfico (DGT) de imponer restricciones generalizadas a la circulación de camiones ante la llegada de la borrasca Ingrid, denunciando la falta de previsión y planificación con la que se ha adoptado la medida y sus consecuencias negativas para empresas y conductores.

La entrada del episodio meteorológico, que traerá precipitaciones en forma de nieve en amplias zonas del noroeste y el centro peninsular, ha llevado a Tráfico a prohibir desde la noche del jueves 22 de enero la circulación de vehículos pesados en unas 30 autovías y carreteras nacionales, afectando a más de 3.000 kilómetros de la red viaria y con previsión de mantenerse, al menos, hasta el domingo 25 de enero.

Las principales asociaciones del sector consideran que esta decisión rompe con la práctica habitual de gestión dinámica del tráfico, basada en el embolsamiento puntual de camiones solo cuando las condiciones lo requieren y su liberación progresiva a medida que mejora la situación. Fenadismer, Fetransa y Feintra subrayan que la prohibición se adoptó con apenas unas horas de margen, lo que ha impedido a empresas y conductores reorganizar rutas, horarios y descansos.

Desde estas organizaciones se interpreta la medida como un reconocimiento implícito de la incapacidad de la DGT para garantizar la seguridad y la fluidez del tráfico sin recurrir a cierres preventivos generalizados. Además, denuncian un desprecio hacia los trabajadores del transporte, que se ven obligados a pasar el fin de semana lejos de sus hogares, detenidos en áreas sin servicios suficientes y sin información clara sobre la duración real de las restricciones.

La Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM) ha expresado una posición similar. Aunque reconoce que en determinadas circunstancias meteorológicas extremas pueden ser necesarias restricciones al tráfico, rechaza que se implanten sin la antelación suficiente, trasladando toda la carga de la improvisación a empresas y conductores. Desde la Confederación recuerdan que detrás de cada camión existe una planificación compleja, compromisos contractuales y, sobre todo, una persona, y advierten de que muchos profesionales se quedarán bloqueados sin alternativas reales de estacionamiento ni margen para cumplir la normativa de tiempos de conducción y descanso.

En esta misma línea se ha pronunciado UNO Logística, la patronal de las empresas logísticas, que ha mostrado su disconformidad con la decisión de detener el tráfico de camiones desde medianoche en una amplia zona del noroeste peninsular, incluyendo accesos a Cantabria, Asturias y Galicia, cuando en ese momento las vías se encontraban transitables y sin presencia de nieve. La patronal logística considera que la medida ha supuesto la pérdida de toda una jornada nocturna de trabajo en condiciones operativas normales.

Desde UNO advierten de que esta actuación ha generado embolsamientos innecesarios de vehículos, cortes en accesos a plataformas logísticas y establecimientos comerciales, y complicaciones evitables en servicios esenciales de abastecimiento. A su juicio, se trata de una decisión desproporcionada y precipitada que únicamente consigue tensionar la cadena de suministro, sin aportar beneficios reales en términos de seguridad.

Por todo ello, las organizaciones del transporte reclaman al Ministerio de Transportes y a la DGT una mayor previsión, coordinación y flexibilidad ante situaciones meteorológicas adversas. Solicitan que se desplieguen todos los medios técnicos y humanos disponibles para mantener operativas las vías en la medida de lo posible y que las restricciones se levanten de forma inmediata cuando las condiciones lo permitan.

Fenadismer, Fetransa y Feintra consideran que esta medida vuelve a poner de manifiesto la falta de reconocimiento institucional hacia un sector esencial para el funcionamiento de la economía. Las asociaciones aseguran que seguirán de cerca la evolución de la situación y no descartan exigir responsabilidades si finalmente se comprueba que las carreteras permanecen vacías y en buen estado en muchos de los tramos afectados, mientras empresas y trabajadores asumen los daños derivados de una decisión adoptada sin la planificación necesaria.

Desde UNO Logística, por su parte, han solicitado formalmente que no se repitan decisiones de este tipo y han trasladado a las autoridades la necesidad de garantizar el acceso prioritario de los profesionales del transporte de mercancías para evitar disrupciones en el abastecimiento. En este sentido, la patronal ha querido lanzar un mensaje de tranquilidad, asegurando que, por el momento, no se han registrado problemas de desabastecimiento.

Carlos Zubialde

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