Sí, antes de que te pueda asustar, tenemos que acotar que el servicio de entrega en 30 minutos solo es por el momento, para aplicación en los Estados Unidos. Amazon ha decidido volver a poner en machar un nuevo modelo de entrega ultrarrápida con el que reduce el plazo de recepción de determinados pedidos a 30 minutos. La iniciativa, denominada Amazon Now, ya opera en zonas concretas de Seattle y Filadelfia y supone un nuevo paso en la estrategia de la compañía para acercar el comercio electrónico a la inmediatez del punto de venta físico, dentro de su estrategia globalizadora, dentro del mercado estadounidense.

La reducción de los tiempos de entrega se ha convertido en uno de los principales ejes de competencia dentro del e-commerce en Estados Unidos, acrecentado desde el cierre de la llegada de envíos procedentes de terceros países, que ahora tienen que pagar aranceles, cuando antes estaban exentos si su valor era inferior a los 800 dólares. Amazon, que ya ofrece envíos en menos de 24 horas en buena parte de su catálogo, introduce ahora un servicio diseñado específicamente para cubrir necesidades inmediatas, con plazos propios de la distribución urbana de última milla.

Amazon Now no se aplica a todo el surtido que los clientes pueden encontrar en la plataforma. El servicio se centra en productos esenciales y de alta rotación, como alimentación, artículos básicos del hogar, higiene personal y otros productos de consumo diario, algo con lo que, por ejemplo, ya se lleva peleando en el mercado de España desde hacer ya tiempo. El usuario selecciona la opción de entrega en 30 minutos durante el proceso de compra y puede realizar un seguimiento del pedido en tiempo real hasta su recepción.

Desde el punto de vista operativo, el modelo se apoya en una red de instalaciones logísticas de pequeño tamaño, situadas cerca de las zonas de reparto. Amazon evita así el uso de sus grandes centros logísticos y prioriza la proximidad al cliente final, un enfoque clave para garantizar plazos de entrega tan ajustados, además de suponer la posibilidad de rentabilizar esas instalaciones de cercanía. Este sistema implica un stock más limitado, pero optimizado para una rotación rápida y una preparación inmediata de los pedidos.

El lanzamiento de Amazon Now se produce en un contexto de creciente presión competitiva por parte de plataformas especializadas en entregas rápidas, como Instacart o DoorDash, que han consolidado modelos basados en la velocidad y la distribución urbana. Amazon entra en este segmento con una solución integrada en su propia infraestructura tecnológica y logística, reforzando su control sobre toda la cadena de valor.

El catálogo disponible incluye frutas y verduras frescas, productos de supermercado, artículos de limpieza, productos para bebés y mascotas, así como algunos pequeños electrodomésticos y artículos de menaje. Se trata de referencias pensadas para cubrir compras urgentes o reposiciones puntuales, un uso muy vinculado a entornos urbanos.

El servicio tiene un coste adicional para el cliente. En Estados Unidos, los usuarios Prime pagan 3,99 dólares por pedido, mientras que los clientes sin suscripción abonan 13,99 dólares. A esta tarifa se suma un recargo de 1,99 dólares en pedidos de importe reducido. El modelo de precios refuerza la idea de que la rapidez se convierte en un servicio premium dentro del comercio electrónico para el mercado estadounidense, pero que ya vemos que sucede en otros mercados como España, donde actores como Glovo o Uber Eats llevan tiempo trabajando este tipo de entregas, aunque es cierto que su foco ha sido más en el Delivery del Q-commerce que el e-commerce de productos de primera necesidad, y con otra estructura logística distinta.

Tiempo, eso es lo que este tipo de proyectos precisan para poder evaluar correctamente su implicación, y si este quedará suscrito únicamente al mercado de Estados Unidos, o por contra, podremos ver la llegada de este servicio a España, por ejemplo.

Carlos Zubialde

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