El transporte de mercancías representa entre un 5% y un 10% de los costes de los fabricantes industriales y, pese a ese peso, sigue siendo una de las áreas más resistentes a la digitalización. No porque falten soluciones en el mercado, sino porque las que existen no están pensadas para quien realmente las necesita. Eaship, la startup valenciana fundada por Ramón Pascual, lleva tres años trabajando sobre ese problema concreto y acaba de recibir el respaldo que necesitaba para escalarlo.

Swanlaab Venture Factory ha liderado una ronda de financiación de un millón de euros en Eaship, con el objetivo de reforzar el equipo comercial, acelerar el desarrollo de producto y ampliar funcionalidades. El fondo de venture capital español, según sus propias declaraciones, valora especialmente la capacidad de ejecución del equipo y la concreción del problema que abordan, porque en logística industrial, la concreción importa mucho.

El segmento al que apunta Eaship es el mid-market industrial, fabricantes con facturación de entre 20 y 500 millones de euros en sectores como alimentación, química, packaging, construcción o bienes de consumo, donde más del 90% de las compañías siguen operando con Excel, email y teléfono para gestionar la entrada y salida de mercancía de planta. No es un dato sorprendente para quien conoce el sector, pero sí es llamativo que en 2026 siga siendo la norma.

El argumento de Pascual para explicar por qué los ERP tradicionales no resuelven esto es directo: gestionan pedidos y operaciones, pero no la coordinación real del transporte ni la interacción con transportistas. Hay una brecha entre lo que el sistema de gestión registra y lo que ocurre en el muelle de carga, y es ahí donde viven los problemas reales: colas, saturación, incumplimientos, producción parada por falta de materia prima.

La plataforma de Eaship integra en un único entorno a equipos de tráfico, almacén, transportistas, proveedores y clientes, automatizando la comunicación y ofreciendo visibilidad en tiempo real del estado de cada carga. En un contexto de escasez de capacidad de transporte, esta eficiencia operativa reduce los tiempos de espera, eliminando colas y solapamientos en planta, y convierte al fabricante en un partner más atractivo para los transportistas. Quien gestiona bien su patio de camiones, en el mercado actual, tiene una ventaja ciompetitiva fundamental.

Hay además un vector regulatorio que añade urgencia al asunto. La Ley 9/2025, aprobada en octubre de 2025, establece la obligatoriedad del documento de control digital en el transporte de mercancías por carretera a partir del 5 de octubre de 2026, incluyendo el eCMR. Eaship permite cumplir con esta normativa de forma nativa, lo que significa que los fabricantes que no hayan iniciado ya la transición tienen menos de seis meses para hacerlo. El reloj corre.

En España hay más de 17.000 fabricantes industriales con características similares a los que ya trabajan con Eaship, y según la propia compañía, Europa es el siguiente paso natural, y Latinoamérica queda en el horizonte a medio plazo. Pero primero toca consolidar aquí, y con esta ronda, los recursos para intentarlo.

Carlos Zubialde

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