El informe trimestral elaborado por IRU, Upply y Transport Intelligence sobre el primer trimestre de 2026 dibuja un mercado europeo de transporte por carretera sometido a una presión de costes sin precedentes recientes, con el combustible como factor determinante y una divergencia cada vez más acusada entre el mercado de contratos y el spot.

Las tarifas de contrato alcanzaron los 140,1 puntos índice, un avance de 3,2 puntos respecto al trimestre anterior y de 8,9 puntos en términos interanuales, según cifras del propio informe. Las tarifas spot, en cambio, retrocedieron hasta los 132,3 puntos, cayendo 2,8 puntos trimestrales y 2,0 puntos respecto al mismo periodo del año anterior. La brecha entre ambos mercados se amplía, lo que refleja dos velocidades distintas de traslado del coste: los contratos a largo plazo ya han incorporado la subida, mientras el mercado abierto todavía absorbe el impacto a corto plazo.

El elemento central del trimestre es el precio del combustible. El diésel medio en la UE pasó de 1,56 euros por litro al cierre del cuarto trimestre de 2025 a 1,96 euros al final de marzo de 2026, una subida del 26% en apenas tres meses, impulsada por el cierre del Estrecho de Ormuz y el encarecimiento del barril de Brent por encima de los 100 dólares. Francia y Alemania registraron los incrementos más severos, con subidas del 27% y el 35% respectivamente entre diciembre y marzo. En abril, la media europea se situaba ya un 10% por encima del nivel de marzo, sin señales claras de estabilización.

Varios países han activado medidas de emergencia para contener el impacto: Eslovenia y Croacia han limitado los precios, Irlanda e Italia han reducido impuestos especiales y España ha bajado el IVA. Las diferencias de precio entre países, que llegan al euro por litro, han generado turismo de repostaje y están tensionando el suministro en las zonas con diésel más barato.

El informe también alerta sobre el suministro de AdBlue, el aditivo obligatorio para los camiones diésel fabricado principalmente a partir de urea de origen oriente-medio, cuya disponibilidad podría verse comprometida si el conflicto se prolonga. A esto se suma la caída del 6% interanual en las matriculaciones de camiones nuevos en la UE durante 2025, según la ACEA, y una tasa de vacantes de conductor del 12,1% en Europa según datos preliminares de IRU, dos factores que limitan la capacidad disponible precisamente cuando la presión sobre las tarifas va en aumento.

En el lado de la demanda, el PMI manufacturero de la eurozona alcanzó los 51,6 puntos en marzo, su nivel más alto desde junio de 2022, con la producción en máximos de siete meses y los nuevos pedidos estabilizándose. El índice de sentimiento del mercado de transporte por carretera subió 6,2 puntos hasta los 16,9 en el primer trimestre, reflejando expectativas de nuevas subidas de tarifas en los próximos meses.

La previsión del informe es que el combustible seguirá siendo el principal motor de cambio en las tarifas durante al menos el primer semestre de 2026, con presión al alza tanto en contratos como en spot, independientemente de cómo evolucione la demanda.

Carlos Zubialde

contacto@informacionlogistica.com