La Comisión Europea ha sancionado a AliExpress con 550 millones de euros por un control insuficiente de la venta de productos ilegales, peligrosos o falsificados en su plataforma, la multa más elevada impuesta hasta ahora al amparo del Reglamento de Servicios Digitales. La sanción se divide en dos partidas, 110 millones por una evaluación de riesgos deficiente y 440 millones por no haber mitigado adecuadamente esos riesgos una vez detectados, y corresponde a la actividad de la plataforma hasta junio de 2025, momento en que Bruselas formalizó la acusación.
El motivo central de la sanción tiene que ver con la desproporción entre el volumen de productos que circulan por la plataforma y la capacidad humana para revisarlos, según ha explicado la propia Comisión. Fuentes del organismo señalan que en algunos casos los trabajadores encargados de moderar productos disponían de apenas 10 a 20 segundos para evaluar el riesgo potencial de cada artículo, un ritmo que Bruselas considera incompatible con una evaluación diligente. El resultado, según la investigación, es que productos falsificados, juguetes inseguros o cosméticos peligrosos permanecían a la venta durante semanas incluso después de ser detectados.
La Comisión también ha señalado como agravante el funcionamiento de los sistemas de recomendación y publicidad de la plataforma, que a su juicio contribuían a amplificar la difusión de estos productos irregulares, además de una aplicación insuficiente de las sanciones previstas contra los comerciantes que incumplían la normativa. Es la segunda multa que Bruselas impone por este motivo tras la sanción de 200 millones a Temu el pasado mayo, y en este caso el importe casi la triplica.
Para el sector logístico y del comercio electrónico transfronterizo, esta sanción llega en un momento de escrutinio creciente sobre los flujos de paquetería de bajo valor procedentes de Asia, un debate que ya venía marcado por medidas como el reciente arancel temporal a los envíos de menos de 150 euros procedentes de fuera de la Unión Europea. La combinación de mayor control aduanero y mayor exigencia regulatoria sobre las propias plataformas apunta a un endurecimiento generalizado del marco en el que operan estos gigantes del ecommerce, con implicaciones directas para los operadores logísticos que gestionan la distribución de sus envíos en territorio europeo.
Pese a su magnitud, la multa queda muy lejos del máximo previsto por la normativa, que permite sanciones de hasta el 6% de la facturación global anual del grupo matriz, en este caso Alibaba, que superó los 120.000 millones de euros de ingresos en 2025. La sanción actual representa, por tanto menos del 1% de esa cifra. AliExpress ha mostrado su disconformidad con la decisión, asegurando en un comunicado que ha trabajado de forma constructiva con la Comisión y que está valorando las opciones disponibles frente a la resolución.
Bruselas exige además a la compañía presentar antes del 20 de octubre un plan de medidas correctoras, el mismo procedimiento que ya siguió con X, cuyo plan fue validado la semana pasada, y que ahora también está en marcha con Temu. Las tres plataformas están sujetas a estas obligaciones reforzadas por su condición de grandes plataformas digitales, una categoría que exige a las empresas que superan los 450 millones de usuarios someterse a evaluaciones anuales de riesgo y corregir las deficiencias detectadas.
Carlos Zubialde
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