Mercadona ha publicado en su página web las condiciones que rigen su servicio de entrega a domicilio, diferenciando dos modalidades con requisitos distintos según se compre a través de la tienda online o se contrate el reparto tras realizar la compra en un supermercado físico. La aclaración llega mientras la cadena valenciana sigue extendiendo por España su nuevo modelo de Tienda 9, sin renunciar a reforzar en paralelo su apuesta por la venta online.
Para la compra online, Mercadona exige un pedido mínimo de 60 euros, al que se suma una tarifa de entrega de 8,20 euros. Los pedidos se entregan habitualmente al día siguiente de realizar la compra, aunque la disponibilidad depende de los tramos horarios activos en cada momento, consultables durante el propio proceso de compra. El pago se realiza siempre mediante tarjeta bancaria, y el importe se carga en el momento en que se prepara el pedido, unas horas antes de la entrega, lo que significa que el cliente no puede abonar la compra al recibirla en su domicilio, únicamente se hace cargo de la recepción.
El segundo modelo, la entrega a domicilio desde el propio supermercado tras una compra física, no está disponible en todos los establecimientos de la cadena y funciona con condiciones bastante distintas. La tarifa de entrega se reduce a 6,50 euros y desaparece el importe mínimo de compra, lo que permite a cualquier cliente solicitar reparto con independencia del importe de su cesta, siempre que la tienda concreta ofrezca el servicio y el domicilio se encuentre dentro de la zona de cobertura. Para comprobar esa cobertura, el cliente debe facilitar en su tienda habitual la dirección y el código postal, y es el propio establecimiento quien confirma si el domicilio queda incluido en el área de reparto.
La forma de pago marca otra diferencia relevante entre ambas modalidades, porque en este segundo caso el pago debe realizarse siempre en la tienda, ya sea en efectivo o con tarjeta, mientras que en el domicilio el cliente únicamente recibe el pedido, sin posibilidad de abonar la compra en el momento de la entrega bajo ninguna de las dos modalidades.
En cuanto al surtido disponible, Mercadona señala que la oferta de la compra online coincide en términos generales con la de sus supermercados físicos, aunque advierte de posibles excepciones mínimas, especialmente en productos frescos o artículos locales cuya disponibilidad depende de la zona geográfica desde la que se realiza el pedido. Esta aclaración de condiciones confirma que la cadena mantiene ambos canales de entrega activos y diferenciados, en un momento en el que la competencia entre grandes supermercados por dominar la última milla del comercio electrónico de alimentación sigue intensificándose en España.
Carlos Zubialde





