La compañía de servicios aeroportuarios SAASA, filial del grupo logístico Andino Inversiones Global (AIG), cotizado en BME Growth, ha comenzado las obras de su segunda terminal de carga en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. Los trabajos, que durarán unos 12 meses, arrancan tras la aprobación del proyecto de ejecución por parte de Aena y la concesión de la licencia de obras del Ayuntamiento de Madrid, y llegan apenas seis meses después de que la empresa pusiera en marcha su primera terminal en el mismo aeropuerto.
La nueva instalación se levantará en la parcela M-15 del Centro de Carga Aérea, adjudicada a SAASA en concesión por 30 años, con una superficie de unos 7.621 metros cuadrados y una edificabilidad máxima de 6.565. Contará con una nave de alrededor de 3.000 metros cuadrados y una capacidad estimada de 30.000 toneladas anuales, ocho muelles de carga para camiones, una rampa adicional para mercancía de grandes dimensiones y nuevas oficinas. La empresa invertirá más de 3,6 millones de euros en la adecuación de la parcela, que incluye la demolición de un almacén y oficinas de unos 5.600 metros cuadrados en mal estado y la construcción completa del nuevo edificio. La concesión se obtuvo con una oferta de 31.493,78 euros de canon fijo mensual para 2025, por encima del mínimo exigido en los pliegos, con una actualización anual del 2,5%.
A diferencia de la primera terminal, esta será una instalación de segunda línea, sin acceso directo a la plataforma de aviones, pensada para preparar la carga antes del embarque. En ella se realizarán tareas de aseguramiento y paletizado de la mercancía, almacenaje, movimientos entre almacenes y operativas aduaneras, entre otros servicios. Sus principales clientes serán transitarios y cargadores que buscan concentrar en el mismo entorno aeroportuario las operaciones de primera y segunda línea, una combinación que reduce traslados y tiempos entre la preparación de la carga y su entrega a la aerolínea.
Enrique Vargas, gerente general de SAASA, considera que el inicio de las obras confirma la apuesta de la compañía por crecer en España con infraestructuras que aporten capacidad, eficiencia y servicios de mayor valor, y destaca las sinergias con la primera terminal en un aeropuerto clave para el comercio aéreo entre Europa y Latinoamérica. La construcción correrá a cargo de NAPISA mediante un contrato llave en mano, y la financiación del proyecto está respaldada por Frux Capital.
La primera terminal de SAASA en Barajas comenzó a operar el 13 de abril sobre una parcela de 14.000 metros cuadrados, con una nave de unos 6.000 metros cuadrados preparada para carga general, perecedera, refrigerada y de manejo especial. Dispone de 21 muelles, cuatro de ellos exclusivos para carga refrigerada con conexión directa a plataforma, 1.200 metros cuadrados de zona refrigerada y espacios para inspección y control fronterizo. Su capacidad inicial es de 40.000 toneladas anuales, ampliable hasta 80.000. La aerolínea Binter ha sido su primer cliente, y la terminal obtuvo en junio la autorización como Punto de Control Fronterizo y, desde el 1 de octubre, como punto de salida de animales vivos de pequeño tamaño.
Con las dos instalaciones, SAASA sumará en Barajas una capacidad de hasta 110.000 toneladas anuales a medio plazo, con servicios a ambos lados de la plataforma. Para transitarios que trabajan con perecederos o con carga hacia Latinoamérica, disponer de preparación y handling en un mismo operador dentro del aeropuerto puede acortar unas horas que en la carga aérea pesan tanto como el propio vuelo.
Carlos Zubialde
contacto@informacionlogistica.com





