La conducción no es una actividad lineal, elementos como la calzada, la meteorología o la densidad de la vía, son variables que impactan directamente en la misma. Otro elemento que debemos añadir es la propia experiencia del conductor, su pericia o brusquedad pueden aumentar el riesgo de que la carga de un camión pueda sufrir un movimiento indeseado de la misma.
Pero tenemos otro elemento más, que se produce dentro del camión, cuando la mercancía dispone de espacio libre y basta una frenada, una curva cerrada o un cambio brusco de carril para ponerla en movimiento.
Ese movimiento casi siempre encuentra un hueco por el que empezar, ya sea el espacio entre palés cuando sus medidas no completan el ancho de la caja, el underhang que queda cuando la mercancía no cubre toda la superficie de la base o el vacío entre la última fila y las puertas. Con mercancía pesada y densa, como las bebidas o buena parte de la alimentación envasada, un palé que se desplaza unos centímetros golpea al siguiente y desencadena el conocido efecto dominó hacia la cabeza del remolque.
Las consecuencias son visibles cuando se llega a destino, donde la mercancía dañada se queda sin descargar cuando el receptor aplica sus criterios de recepción, algo especialmente sensible en las plataformas de distribución alimentaria o grandes operadores logísticos, por ejemplo. Cuando sucede esto, se activa un efecto dominó donde el camión queda a la espera de instrucciones, alterando su planificación y la de el resto de la flota. Añadamos también la entrada de los seguros y peritajes junto con la discusión sobre quién responde, si el cargador por cómo preparó la carga o el transportista por cómo la estibó.
Para cerrar esos vacíos y atacar un problema que es más habitual de lo que se puede suponer, el mercado ha desarrollado distintas soluciones de relleno para huecos, lo que en la terminología internacional se conoce como void filler. Entre ellas están los rellenos de cartón con estructura de nido de abeja, los honeycomb void filler, que trabajan a compresión y ocupan justo el espacio donde podría iniciarse el desplazamiento.
Niupack, la gama de J2 Servid, parte de Forankra, aplica este principio mediante bloqueo. Cada pieza ocupa el hueco que deja la carga y, junto con los palés que la rodean, forma un bloque compacto sin margen para coger inercia. Cuando el camión frena, el empuje se reparte entre la mercancía y la estructura del vehículo, y el palé no encuentra recorrido para golpear al siguiente. Algunos modelos superan los 4.000 kilos de resistencia a la compresión, según ensayos en laboratorio oficial, lo que permite trabajar con cargas pesadas sin que el relleno ceda.
Cada uno de los huecos que originan el problema tiene su formato dentro de la gama. Niupack Side se integra dentro del film que envuelve el palé y compensa el underhang desde la propia unidad de carga, el Double cubre los espacios entre palés, tanto en camión como en contenedor, y ayuda a repartir el peso entre ejes, mientras que el Large XL cierra el vacío entre la última fila y las puertas, justo antes de cerrar el camión.
En la operativa diaria, las piezas llegan plegadas y se despliegan en el momento de la carga, sin herramientas, lo que simplifica su colocación y puede reducir los tiempos de preparación frente a otros sistemas de bloqueo. También se fabrican a medida cuando la configuración lo requiere y, al ser de cartón reciclado, reutilizables y 100 % reciclables, encajan con los mismos objetivos de reducción de plástico que llevaron a revisar el gramaje del film. Cuando el bloqueo está bien dimensionado y la carga lo permite, puede incluso reducir la necesidad de cintas u otros elementos de sujeción, siempre después de comprobar la resistencia del conjunto y las exigencias de cada transporte.
Merece la pena hacer un ejercicio sencillo con el próximo plano de carga, recorrerlo palé a palé y preguntarse dónde podría moverse la mercancía si el conductor tuviera que frenar en seco. Cada hueco que aparezca en esa revisión es un punto de riesgo que hoy puede cerrarse antes de que el camión salga del muelle. ¿Cuánto cuesta rellenarlo, comparado con una sola descarga rechazada?
Carlos Zubialde
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