Mercedes-Benz y el operador francés de recarga ultrarrápida Electra han cerrado una alianza por la que los 47 centros de carga de alta potencia que el fabricante alemán había construido en Europa, con 374 puntos de recarga, pasan desde el 1 de noviembre a formar parte de la red de Electra. A cambio, los usuarios del servicio MB.CHARGE Public podrán utilizar las más de 800 estaciones y 5.000 puntos de carga que Electra opera en diez países europeos, entre ellos España, con tarifas preferentes según su contrato, acceso directo desde el vehículo o la aplicación de la marca y la posibilidad de reservar un punto de recarga compatible antes de llegar.
La operación cambia el papel de Mercedes-Benz en la infraestructura de recarga, porque el fabricante deja de operar directamente sus propias estaciones y se concentra en la parte digital del servicio, la que el conductor ve desde el coche, mientras que la gestión física de los puntos pasa a manos de un operador especializado que asume la inversión y el mantenimiento. Los usuarios de los antiguos centros de Mercedes-Benz mantendrán la misma experiencia en esas ubicaciones, según ambas compañías. En Alemania, la integración permite a Electra pasar de 50 a 81 estaciones, y el operador prevé invertir allí 200 millones de euros el próximo año.
Electra asegura que su red registra una disponibilidad superior al 98,5% y ofrece potencias de hasta 600 kW en algunas ubicaciones. La posibilidad de reservar un punto de recarga, que ya ofrecían los centros de Mercedes-Benz y que ahora se extiende a la red de Electra, resuelve uno de los problemas que más preocupan a los conductores profesionales, el de llegar a una estación y encontrarla ocupada.
Aurélien de Meaux, consejero delegado de Electra, considera que Mercedes-Benz había construido centros de recarga con unos estándares que pocas redes pueden igualar y califica la alianza de hito para la compañía en Alemania y en el resto de Europa. Nico Dettmer, responsable global de soluciones de recarga de Mercedes-Benz, defiende que la recarga es una parte fundamental de la experiencia que la marca quiere ofrecer a sus clientes de vehículos eléctricos, y que el acuerdo incorpora más de 800 ubicaciones a su red de colaboración.
Aunque el acuerdo se presenta pensando en los conductores particulares, tiene también una lectura para el transporte profesional. Mercedes-Benz AG agrupa el negocio de turismos y el de furgonetas, uno de los segmentos donde más avanza la electrificación de la distribución urbana, y Electra dirige parte de su oferta a flotas profesionales, como los vehículos con conductor, los taxis y los operadores de última milla. Electra es además miembro fundador de Charge League, una iniciativa que agrupa a varias redes de recarga con el objetivo de crear una infraestructura europea interoperable y que suma ya más de 12.000 puntos.
La decisión de Mercedes-Benz de traspasar sus estaciones a un operador especializado refleja una tendencia en la que los fabricantes se retiran de la gestión directa de la infraestructura de recarga y prefieren asociarse con redes que ganan escala. Para las flotas de reparto que circulan por varios países, el valor de estos acuerdos dependerá de que la reserva de puntos y las tarifas preferentes funcionen de verdad en las rutas que hacen cada día, porque la recarga pública solo sustituye a la de la base cuando el conductor tiene la certeza de encontrar un punto libre.
Carlos Zubialde
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