La división de Supply Chain de DHL ha anunciado la construcción de dos nuevos centros logísticos especializados en el sector salud, uno en el área metropolitana de Barcelona y otro en Madrid, con un horizonte de ejecución de entre dos y tres años. La apuesta responde a un plan de crecimiento del 40% al 50% en la Península Ibérica hasta 2030, y se inscribe dentro de un presupuesto global de 2.000 millones de euros que la compañía alemana destina, según ha declarado la propia empresa, al desarrollo de su nueva marca DHL Health Logistics.

La elección de los emplazamientos no es aleatoria. En Barcelona, la búsqueda se concentra en la segunda corona de la ciudad, con el criterio explícito de garantizar tiempos de entrega de entre 15 y 20 minutos, una exigencia que refleja bien la naturaleza del producto farmacéutico: cadenas de frío, medicamentos de dispensación urgente y distribución hospitalaria no admiten la holgura temporal de otros sectores. En Madrid, la compañía valora doblar su capacidad actual, con dos opciones sobre la mesa: ampliar su presencia en la provincia de Toledo o desarrollar un emplazamiento completamente nuevo.

Lo que subyace a estas decisiones es una reconfiguración del mapa logístico especializado en España. DHL ya opera en el país 59 centros para 260 clientes de distintos sectores, con una plantilla de más de 6.000 personas según sus propias cifras, y esta expansión farmacéutica supone elevar considerablemente el listón operativo propio. La logística de salud exige inversiones en infraestructura que no tienen retorno inmediato: certificaciones, sistemas de trazabilidad, cámaras de temperatura controlada, protocolos regulatorios. No es un negocio que cualquier operador pueda entrar a competir de improviso.

Pero hay un vector estratégico que va más allá del mercado doméstico. El CEO de DHL Supply Chain Iberia, Rubén Aliseda, ha señalado que Marruecos figura entre los territorios prioritarios para la expansión, y que la proximidad geográfica de España y Portugal convierte a la Península en el punto natural desde el que pilotar ese aterrizaje en el Norte de África. La lógica tiene recorrido: un mercado norteafricano con creciente demanda sanitaria, infraestructuras portuarias en desarrollo y escasez de operadores logísticos con las certificaciones que exige el producto farmacéutico. Quien llegue primero con capacidad real tendrá ventaja durante años.

Para el sector logístico español, el movimiento de DHL es una señal de hacia dónde se desplaza el valor en la cadena. La logística generalista lleva tiempo bajo presión de márgenes, mientras los segmentos especializados, salud, frío, devuelven inversión con otra estabilidad contractual y otro tipo de cliente. El operador que no pueda ofrecer trazabilidad farmacéutica o cadena de frío certificada quedará fuera de una parte del mercado que crece, precisamente, en los tramos donde la regulación actúa como barrera de entrada natural.

Queda por ver si esta apuesta de la compañía alemana activa respuestas similares en otros grandes operadores con presencia en España, o si el movimiento consolida una ventaja que se abre ahora, con tiempo suficiente para asentarse antes de que el mercado llegue a su madurez.

Carlos Zubialde

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