En octubre, la Seguridad Social contabilizó 1.202.112 afiliados en transporte y almacenamiento, la cifra más alta de la serie para el sector. Tomado solo, el dato invita a pensar en un mercado laboral que se prepara con fuerza para el Black Friday y la Navidad, pero el detalle muestra un crecimiento que avanza más despacio que el de la economía en su conjunto y que depende casi por completo del empleo asalariado.
La subida mensual fue del 0,59% y la interanual del 3,58%. Todo el aumento procede del régimen general, que suma 985.254 trabajadores, con un alza del 0,68% respecto a septiembre y del 4,03% respecto a octubre de 2025. Los autónomos, en cambio, se quedan en 216.858, apenas un 0,22% más que el mes anterior y 744 menos que hace un año. Si se incluye el régimen del mar, la afiliación vinculada al sector llega a 1.264.590 personas y el crecimiento interanual baja al 3,4%, algo por debajo del 3,59% que registra la media de todos los sectores.
Por actividades, el transporte terrestre sigue siendo el principal empleador, con 719.294 afiliados y 4.952 más que en septiembre, mientras que el almacenamiento y las actividades anexas al transporte, con 304.637, son los que más crecen en el mes, un 1%. Ese avance concentra la contratación de cara a la campaña y encaja con la actividad de almacenes y centros de distribución en las semanas previas al pico. Las actividades postales y de correos pierden 485 afiliados, hasta 136.961, y el transporte aéreo cae un 0,9%, hasta 39.735, un descenso que se relaciona en parte con el precio del queroseno.
La evolución de los autónomos es posiblemente la parte más preocupante de los datos publicados, porque detrás de esa cifra están sobre todo los transportistas con un solo camión o una furgoneta de reparto, que trabajan para agencias, operadores y plataformas y que son los primeros en notar el encarecimiento del combustible y la presión sobre las tarifas. El sector sigue contratando, pero lo hace a través de empresas con plantilla y no de nuevos profesionales independientes, que pierden peso año tras año en la estructura del empleo logístico.
Sobre el conjunto del sector se puede hablar de una suave pérdida de ritmo y descarta que la economía esté entrando en recesión, aunque el empleo sigue en tendencia positiva y se prevé que el año se cierre con un dato mejor de lo esperado. La diferencia entre las dos lecturas depende sobre todo de con qué se compare el dato, porque el sector crece si se mira su propia serie y se queda ligeramente por detrás si se mira el conjunto de la economía.
Lo que ocurra en noviembre y diciembre dirá cuál de las dos lecturas tenía razón, porque la campaña de invierno es el periodo en que más contrata el sector y el más expuesto a los costes de la energía y al consumo de los hogares. Para las empresas de transporte y almacenaje que todavía tengan que cubrir puestos para la campaña, el estancamiento de los autónomos es un aviso práctico, ya que la capacidad de reparto que antes se completaba con colaboradores externos puede no estar disponible en las mismas condiciones. Conviene confirmar con antelación con cuántos conductores subcontratados se podrá contar realmente en las semanas de más volumen y a qué precio.
Carlos Zubialde
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