La plataforma logística de FM Logistic en Illescas acumula reconocimientos en un periodo corto de tiempo. El pasado 29 de mayo, durante la gala del 30 aniversario de FEDETO celebrada en Toledo, el operador logístico de origen francés recibió el Premio al Entorno de Trabajo Seguro y Saludable que concede la Federación Empresarial de Toledo, por su programa de prevención de riesgos laborales desarrollado en ese centro. El galardón fue recogido por Juan Manzanares Estrada, director de la plataforma. Apenas una semana antes, el mismo centro había obtenido la certificación TAPA FSR Nivel A, la máxima distinción en seguridad de mercancías que otorga la Transported Asset Protection Association, alcanzada directamente desde el nivel C, el inicial.
Que una misma instalación acumule ambos reconocimientos en días no es lo habitual en el sector. La seguridad laboral y la seguridad de la mercancía suelen gestionarse como ámbitos separados, con equipos distintos y métricas distintas. El caso de Illescas sugiere que FM Logistic ha apostado por tratarlos como parte de un mismo enfoque de gestión del riesgo, lo que desde el punto de vista operativo tiene su lógica: un entorno donde los protocolos de seguridad están interiorizados por las personas tiende a ser también más ordenado, más trazable y menos expuesto a incidentes de cualquier tipo.
El sector logístico tiene un problema persistente con la siniestralidad laboral. Los almacenes concentran riesgos físicos muy concretos: manipulación manual de cargas, trastornos musculoesqueléticos, circulación de carretillas elevadoras y peatones en el mismo espacio, ritmos de trabajo intensivos durante campañas de alto volumen. Según UGT Castilla-La Mancha, la logística es uno de los sectores con mayores índices de siniestralidad, con las lesiones musculoesqueléticas como la patología más frecuente entre los trabajadores de almacén. En ese contexto, los programas de prevención que van más allá del cumplimiento normativo mínimo siguen siendo la excepción y no la norma.
El modelo que FM Logistic describe en Illescas combina estructura técnica, con servicio de prevención propio y coordinadores de PRL en todos los centros, y una metodología de implicación directa de la línea de mando. Los denominados "Safety Gemba Walks", encuentros periódicos en los que directores y responsables de operaciones trabajan codo a codo con los equipos sobre el terreno, responden a una idea concreta: que la seguridad no se gestiona bien desde un despacho, sino desde el suelo del almacén. La compañía ha añadido a ese enfoque un programa de bienestar integral, "Tú Nos Importas", desarrollado con 3S Bienestar Corporativo, que incluye atención a la salud mental y emocional de los trabajadores, un apartado que en la logística de alto volumen tiene cada vez más relevancia operativa real.
Juan Manzanares Estrada señaló, según el comunicado de la compañía, que "la prevención no es solo una obligación, sino una forma de trabajar y de cuidar de las personas". La frase podría sonar a declaración de intenciones corporativa si no estuviera respaldada por dos certificaciones externas en el mismo mes.
Para los operadores logísticos que gestionan plataformas de gran volumen, el coste de la siniestralidad no es solo humano. Las bajas, las sustituciones, los procesos de investigación de accidentes y el impacto sobre la productividad tienen una traducción directa en la cuenta de resultados, especialmente en centros con operativas intensivas y alta rotación de personal. La pregunta que deja abierta el caso de Illescas es si los programas de prevención más estructurados empiezan a verse en el sector como una inversión con retorno medible, o si siguen siendo en la mayoría de los casos una respuesta reactiva a la normativa.
Carlos Zubialde




