Frit Ravich, la empresa familiar catalana especializada en patatas fritas y snacks, invertirá 115 millones de euros para ampliar sus instalaciones en Cataluña y Madrid, con dos proyectos que combinan expansión productiva y refuerzo logístico. La compañía, liderada por Judith Viader, construirá una nueva fábrica en Maçanet de la Selva, Girona, donde ya se ubica su sede central, con obras que arrancarán en 2027, y abrirá en paralelo una plataforma logística en Madrid pensada para cubrir con más eficiencia la zona centro y sur de la Península.

La nueva planta se levantará sobre una parcela adyacente a la sede actual, con unos 33.000 metros cuadrados centrados en la elaboración de patatas fritas y palomitas, dos categorías estratégicas para el grupo, mientras la fábrica actual, de 26.000 metros cuadrados, se reorientará hacia la producción de frutos secos. Este reparto de producción por categoría responde a lo que la propia compañía denomina modelo flexieficiente, un concepto pensado para adaptar la capacidad industrial a los picos de demanda del mercado sin perder eficiencia operativa, y que permitirá duplicar el volumen total de snacks producido de aquí a finales de la década, con el objetivo de llegar a cuadruplicar esa capacidad productiva hacia 2050.

El impacto sobre el empleo es directo, con la contratación prevista de 500 trabajadores para la nueva fábrica, lo que elevará la plantilla total del grupo hasta los 2.000 empleados en los próximos años. El proyecto se encuentra actualmente en fase de plan director, tras completar los trabajos previos de construcción, con la firma Colomer-Rifà encargada del diseño y la dirección de ingeniería, arquitectura y sostenibilidad de las nuevas instalaciones.

La nueva plataforma logística en Madrid resuelve una necesidad operativa concreta para una empresa que distribuye a nivel nacional, optimizar la cobertura de la zona centro y sur de España y mantener el compromiso de entrega en 24 horas, un plazo cada vez más exigido por la gran distribución alimentaria y que resulta más difícil de sostener desde una única base logística en el nordeste peninsular a medida que crece el volumen de negocio de la compañía en el resto del país.

Ambas inversiones se enmarcan en el objetivo declarado de Frit Ravich de alcanzar los 600 millones de euros de facturación, tras cerrar 2025 con 359 millones, un 8% más que el ejercicio anterior, impulsado tanto por el buen comportamiento de sus marcas propias como por la ampliación de su cartera de productos de terceros. La compañía enmarca este proyecto conjunto como una reafirmación de su apuesta por la reinversión continua de beneficios, una estrategia que combina capacidad industrial ampliada con una red de distribución capaz de sostener el crecimiento comercial que el propio grupo se ha marcado como objetivo a medio plazo.

Carlos Zubialde

contacto@informacionlogistica.com