El Ministerio de Hacienda publicó el jueves 5 de noviembre en el Boletín Oficial del Estado la orden que regula el régimen de estimación objetiva, los módulos, para 2027. Para el transporte la norma no trae sorpresas, porque mantiene los mismos importes por personal empleado y por capacidad de los vehículos que se aplican este año, así como el número máximo de vehículos con el que se puede tributar por este sistema. La orden deja sin resolver, sin embargo, la cuestión que más preocupa a los transportistas autónomos, que es cuánto podrán facturar el año que viene sin quedar fuera del régimen.
El límite actual es de 125.000 euros anuales y lleva años sosteniéndose de forma provisional. En 2016 se aprobó rebajarlo a 75.000 euros, pero la rebaja nunca llegó a aplicarse porque los sucesivos gobiernos la fueron aplazando con prórrogas anuales. Si para 2027 no se aprueba una nueva prórroga, el límite de 75.000 euros entrará en vigor de forma automática y un transportista con un solo camión puede superarlo con facilidad, ya que la facturación de un vehículo pesado en ruta incluye costes como el combustible y los peajes que no son beneficio. Los que lo superen tendrán que pasar a estimación directa, con contabilidad completa y declaración de ingresos y gastos reales.
La prórroga tropieza ahora con el calendario político. Con las Cortes disueltas y las elecciones generales convocadas para el 29 de noviembre, la única vía para aprobarla es un real decreto-ley del Consejo de Ministros, que después tendría que convalidar la Diputación Permanente del Congreso. Fenadismer, la federación de transportistas autónomos y pymes, recuerda que en los dos últimos años la convalidación de estas medidas falló y dejó a miles de autónomos durante meses sin saber con qué régimen tributaban.
Según los datos que recoge la información publicada, más de 30.000 transportistas autónomos tributan por módulos, de un total de más de 350.000 autónomos de todos los sectores acogidos a este sistema. En el transporte por carretera el régimen tiene un peso especial, porque permite al pequeño transportista conocer de antemano lo que pagará en función del vehículo y del personal, con independencia de lo que facture, y le ahorra la gestión contable que exige la estimación directa.
La incertidumbre llega además en mal momento, porque diciembre es el mes en el que se decide si se renuncia a los módulos o se sigue en ellos para el año siguiente. Un transportista que facture entre 75.000 y 125.000 euros no sabe todavía si en enero podrá seguir tributando como hasta ahora o si tendrá que cambiar de régimen, y esa decisión exige preparar con tiempo la contabilidad y, en muchos casos, contratar una gestoría que lleve las cuentas.
Para quien esté en esa franja, lo prudente es revisar ya con su asesor la facturación prevista para 2027 y tener preparado el paso a estimación directa por si la prórroga no llega o no se convalida a tiempo. Calcular ahora cuánto cambiaría la cuota con ingresos y gastos reales permite decidir con datos, en lugar de esperar a que un decreto aprobado a última hora, o su rechazo, obligue a hacerlo con prisas en enero.
Carlos Zubialde
contacto@informacionlogistica.com





