Iberdrola , BP pulse y Disfrimur han ampliado su acuerdo de colaboración para desplegar nueva infraestructura de recarga de acceso público destinada al transporte pesado, con proyectos que duplicarán la instalación ya existente en la base logística de San Isidro, Alicante, y sumarán dos estaciones nuevas en Ribarroja, Valencia, y Plaza, Zaragoza. Los proyectos se enmarcan en la hoja de ruta que ambas compañías vienen desarrollando para electrificar progresivamente las bases logísticas de Disfrimur en España.
Junto a la infraestructura que ya opera en Murcia, estas nuevas estaciones configuran un corredor de recarga para transporte pesado a lo largo del arco mediterráneo y su conexión con el nodo logístico de Zaragoza, facilitando la electrificación de las principales rutas que unen el levante peninsular con el resto de España y Europa. Las instalaciones serán de acceso público para cualquier operador, no exclusivas de la flota de Disfrimur, e incorporarán tanto tecnología CCS, que alcanza los 600 kilovatios, como la más avanzada Megawatt Charging System, capaz de superar el megavatio de potencia.
Esa segunda tecnología es la que marca la diferencia real para el transporte de larga distancia, porque permite recargar del 10% al 80% la batería de un camión en aproximadamente 30 minutos y recuperar entre 300 y 400 kilómetros de autonomía, un tiempo que encaja con los propios descansos obligatorios de los conductores en lugar de obligar a paradas adicionales solo para repostar energía. Ambas compañías ya habían puesto a prueba esta tecnología en 2024, cuando instalaron en la base de Disfrimur en Sangonera la Seca, Murcia, el primer cargador público MCS para vehículos pesados de Europa, con una potencia máxima de 1.440 kilovatios que desde entonces ha servido como banco de pruebas para los principales fabricantes europeos de camiones.
Pablo Pirles, consejero delegado de Iberdrola | bp pulse en España y Portugal, ha señalado que la electrificación del transporte pesado exige una infraestructura capaz de anticiparse a las necesidades de las flotas, y ha defendido que incorporar tecnología de muy alta potencia en ubicaciones estratégicas demuestra que la transición hacia el camión eléctrico es imparable. Juan Sánchez, director general de Disfrimur, ha destacado que la compañía ya cuenta con más de 50 vehículos eléctricos en su flota y prevé seguir ampliándola, en línea con lo que la propia empresa describe como su estrategia de transporte invisible.
Para el sector del transporte de mercancías por carretera, especialmente sensible al peso del combustible sobre los costes operativos, la consolidación de un corredor de recarga público entre el Mediterráneo y Zaragoza resulta relevante más allá de la propia flota de Disfrimur, porque cualquier operador que circule por ese eje podrá acceder a esta infraestructura, un factor que puede pesar cada vez más en las decisiones de electrificación de flotas ajenas a este acuerdo, en un momento en el que la falta de puntos de recarga de alta potencia sigue siendo uno de los principales obstáculos señalados por el sector para dar el salto al vehículo pesado eléctrico.
Carlos Zubialde





