Plataforma Central Iberum da un paso más en su expansión con el desarrollo de PCI Norte, una nueva fase logística e industrial en Illescas que, a diferencia de otros proyectos de la zona, nace con una certificación BREEAM de urbanismo ya en fase de precertificación. No es la primera vez que se habla de sostenibilidad en logística, pero sí es una de las pocas ocasiones en que el estándar se aplica al conjunto del urbanismo del parque, y no solo a una nave concreta.

La distinción importa. Certificar un edificio aislado es una cosa; certificar la planificación urbanística que lo rodea, los sistemas de drenaje, la gestión hídrica, la biodiversidad del entorno y la movilidad interna es otra. PCI Norte plantea una reducción del consumo de agua superior al 45%, mediante sistemas de drenaje sostenible orientados al riego con especies autóctonas que no requieren aporte hídrico permanente. Más de 500.000 metros cuadrados de zonas verdes —incluyendo humedales naturalizados y corredores para favorecer la biodiversidad— forman parte de la trama del propio polígono, no de un parche estético en su perímetro.

El proyecto incorpora también una red interna de carriles bici y apuesta por el transporte público como alternativa real al vehículo privado para los trabajadores del parque. Es un enfoque poco habitual en la logística española, donde el polígono industrial sigue siendo, en la mayoría de los casos, un territorio diseñado exclusivamente para el camión y el coche particular.

Lo que PCI Norte pone sobre la mesa, en el fondo, es una pregunta que el sector empieza a tomarse en serio: ¿hasta qué punto los criterios ESG dejan de ser un diferencial de marketing para convertirse en un requisito de acceso a determinados capitales? Los fondos de inversión inmobiliaria más activos en logística —los mismos que están comprando activos en Arasur, en Guadalajara o en la Zona Centro— aplican filtros de sostenibilidad cada vez más exigentes a la hora de decidir dónde entran. Una plataforma con precertificación BREEAM de urbanismo, consumo hídrico controlado y planificación ESG documentada reduce fricciones en ese proceso de captación de capital.

Illescas lleva años consolidando su posición como uno de los nodos logísticos más activos del centro peninsular, con acceso directo a la A-4 y una oferta de suelo que ha atraído a operadores de primer nivel. PCI Norte añade una capa que los desarrollos anteriores de la zona no tenían: la apuesta explícita por que el modelo urbanístico del parque sea, en sí mismo, parte del argumento comercial.

Si la certificación final confirma lo que apunta la precertificación, Illescas tendrá en manos algo que muy pocos parques logísticos españoles pueden acreditar documentalmente. El mercado, en este caso, no tardará en dar su veredicto.

Carlos Zubialde

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