La compañía china de comercio electrónico JD.com ultima su desembarco en España, Portugal e Italia, tres mercados con los que elevará a diez el número de países europeos en los que opera. La llegada se produce después de dos intentos fallidos de implantarse en Europa, en 2015 y 2018, y de un tercero, la tienda online Ochama lanzada en 2022, que apenas consiguió clientes fuera de las comunidades asiáticas, y esta vez se apoya en una pieza que no tenía antes, la red de tiendas de MediaMarkt.
JD.com lanzó en 2025 una oferta pública de adquisición sobre Ceconomy, la sociedad alemana propietaria de MediaMarkt y Saturn, valorada en unos 2.200 millones de euros, y a finales de ese año se había asegurado el 85,2% del capital, combinando la oferta en Bolsa con un acuerdo con Convergenta, el holding de la familia Kellerhals, que conserva el 25,35%. La operación recibió el visto bueno de la autoridad de competencia alemana en septiembre de 2025, aunque quedaba pendiente de otras autorizaciones de inversión extranjera y de la Unión Europea, y en octubre la propia Ceconomy situaba la adquisición en una fase decisiva. Con MediaMarkt, JD.com dispone de una red de tiendas físicas en buena parte de Europa que puede funcionar a la vez como escaparate, punto de recogida y almacén de proximidad.
El otro pilar de la estrategia es Joybuy, la plataforma de comercio electrónico que JD.com puso en marcha en marzo de 2026 en Reino Unido, Alemania, Francia, Bélgica, Luxemburgo y Países Bajos, con un catálogo inicial de más de 100.000 productos de electrónica, alimentación y artículos de uso diario. Su modelo difiere del de las plataformas chinas de bajo coste como Temu o Shein, que envían desde Asia pedidos pequeños a precios mínimos, y se parece mucho más al de Amazon, porque JD compra directamente a las marcas, almacena el producto en centros propios en Europa y lo distribuye con su propia red. Según la información difundida en su lanzamiento, la compañía cuenta en el continente con más de 60 almacenes y unos 300.000 metros cuadrados, y aspira a ofrecer entregas en el mismo día a unos 40 millones de consumidores europeos que hagan su pedido antes de las once de la mañana.
Esa capacidad logística es la que ha convertido a JD.com en la referencia de las entregas ultrarrápidas en China, donde su red propia, muy automatizada y apoyada en algoritmos de previsión de la demanda basados en inteligencia artificial, le permitió superar a Alibaba en velocidad de servicio. Trasladar ese modelo a Europa exige una inversión en almacenes, flota y personal que llega en un momento delicado para la compañía, que registró este año su primera pérdida trimestral en casi cuatro años y ha visto caer su cotización cerca de un tercio en doce meses.
Para el mercado español, la entrada de JD.com supone un nuevo competidor con músculo logístico en la electrónica de consumo, un segmento en el que Amazon, PcComponentes y la propia MediaMarkt concentran buena parte de las ventas online. Para los operadores logísticos, la llegada abre dos escenarios posibles, el de un cliente nuevo que necesitará almacenes, transporte y reparto mientras construye su propia red, y el de un competidor que, como hizo Amazon, puede terminar internalizando la última milla.
Las tiendas de MediaMarkt en España pueden acortar mucho ese camino, porque permiten a JD.com ofrecer recogida en tienda y entregas rápidas desde el primer día sin esperar a abrir sus propios centros. La forma en que combine esa red física con sus almacenes y con los operadores de reparto locales marcará hasta qué punto su llegada altera el equilibrio actual del comercio electrónico y de la última milla en España.
Carlos Zubialde
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