Para quien no esté familiarizado con el transporte por carretera, el concepto "kilómetros en vacío" puede resultarles completamente desconocido, pero podemos garantizar que es un problema de gran calibre no solo para las empresas de transporte, sino para toda la sociedad en su conjunto. Que un camión circule vacío, sin carga, desplazándose de un sitio a otro (desde el lugar de descarga hasta otro de carga por ejemplo), supone una ineficiencia de magnitudes realmente colosales.

Circular en vacío hace que el chofer no cobre por ese desplazamiento (o la empresa para la que trabaja); no solo eso, sino que además pierde dinero tanto en el tiempo que se invierte en ese desplazamiento, en el salario y otros costes como el combustible consumido y el desgaste del vehículo correspondiente.

La complicada situación que sufre el transporte de mercancías por carretera se muestra con toda su crudeza en el hecho de que los kilómetros que los camiones circulan en vacío alcanza porcentajes muy altos, cuando el objetivo debería de ser del 0%. A los muchos problemas que sufre el transporte de mercancías por carretera se le suma este de los kilómetros en vacío y sé que comienza a hablar ya de la inviabilidad a la que se está enfrentando. Además, un exceso de kilómetros en vacíos debido a la ausencia de viajes de retorno poner en riesgo las exportaciones y el abastecimiento en general de países sobre todo periféricos en Europa como es España, con una gran desajuste entre la carga en régimen de importación y exportación

La circulación de los camiones sin carga durante miles de kilómetros supone un grave problema para el sector debido a la incapacidad para repercutir el incremento en el coste al cargador/cliente que contrató el viaje de ida. Esto en una situación como la que se vive en Europa, con una falta acuciante de vehículos, está generando una nueva forma de "disuasión" mediante la aplicación del coste. En épocas de gran disponibilidad, el cargador no aceptaba de manera alguna hacerse cargo del coste que se podía derivar de los kilómetros en vacío que el camión debía de hacer para poder ser cargado en su almacén. En la actualidad, el cargador o cliente, si quiere disponer del vehículo, debe de aceptar la tasa o jugársela a quedarse sin vehículo para el transporte de su mercancía.

Lo que hace muy muy poco tiempo era uno de los principales problemas para las empresas de transporte, ha terminado gracias a la "nueva normalidad" creada por el Covid 19 en un arma de generar ingresos donde antes no los habia, pero ojo, que debería de haber existido, ya que los camiones se desplazaban igual igual, generaban un coste para la empresa y para toda la sociedad, porque no hemos hablado de eficiencia ni sostenibilidad medioambiental.

Artículo propiedad de Carlos Zubialde

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