Y es que parece que todo el mundo dice ser consciente de la crítica situación, pero luego nadie hace nada o casi nada para poder revertir la situación, y ojo, en la alineación podemos encontrar desde sindicatos, asociaciones profesionales, administraciones y ahora también cargadores, a la luz de lo que se planteó en la 15.ª edición del congreso de Supply Chain de AECOC.

Dentro del congreso se presentó el informe ‘Perspectivas para la Cadena de Suministro del Gran Consumo 2025’ realizado por AECOC y que concluye con la alarmante situación que se empieza a vivir y experimentar en la gran distribución, con una consecuencia que hace que los cargadores enciendan sus luces de alarma: la falta de conductores aumenta el coste del transporte.

Desde informacionlogistica.com ya advertíamos hace tiempo que cada vez hay menos camiones y que la disponibilidad será el elemento clave del futuro en el transporte de mercancías por carretera, y este informe viene a dar la razón a este planteamiento, ya que el 97% de las empresas de gran distribución que han colaborado en el informe de AECOC han señalado que la falta de conductores ha supuesto el aumento de los costes de transporte.

Pero claro, una cosa es decirlo, sentir ese aumento, y otra distinta hacer algo por paliar o cambiar el rumbo de la situación, y aquí, el recorrido es corto, muy corto. Se precisan medidas de calado, porque no se está atacando un problema estructural del transporte, hablamos que se pelea contra la pirámide poblacional y un problema transversal, no sectorial.

Y ojo, que la situación empeora, en el plazo de 10-15 años se jubilará algo más del 50% de los conductores actuales, y ojo, que la cifra puede ser superior, ya que la administración ha dado el ok a la jubilación anticipada de conductores de camión, sean autónomos o asalariados, aunque todavía queda por aprobar la propuesta de los coeficientes de reducción que se aplicarían.

En las empresas de transporte son conscientes, mucho, de la crítica situación, lo son desde hace ya tiempo, pero han pregonado en el desierto, sobre todo quienes menos han “entendido” la situación son los cargadores, que ahora ya empiezan a sufrirlo en sus propias carnes, mejor dicho, en los bolsillos.

También es cierto que las empresas de transporte, han hecho un recorrido en el tema, y ahora mismo están en una posición de maximizar sus ingresos, es decir, prefieren tener menos flota y menos volumen de trabajo, si pueden cobrar más por los portes, lo cual les da mayor rentabilidad. Parece que comienzan a aprender de las compañías navieras, que en el Covid entendieron que “gestionando” la disponibilidad, tienen capacidad de poder controlar el precio del servicio, y es que cuando hay más demanda que oferta, quien tiene los medios, tiene la posesión de la situación.

Y los que han perdido la posesión de la situación, son los cargadores, posiblemente todavía no todos ni completamente, pero si no cambia nada, la situación del transporte terrestre se tornará como el marítimo, y ahí es donde podemos ver que hoy día muchas empresas de transporte no hacen mucho más por cambiar la situación, comprenden y sufren, pero ahora mismo, cambian algunas cosas pero sin mucha profundidad.

Pero la situación, como decíamos, es algo que no solo compete a las empresas de transporte, es un problema transversal que sin un enfoque global no se solucionará.

Carlos Zubialde

carlos@informacionlogistica.com