Las ayudas del segundo paquete de respuesta a la crisis de Oriente Medio expiran el próximo 30 de septiembre, y si el Gobierno no aprueba una nueva prórroga, Ceees, la patronal de estaciones de servicio, advierte de que el gasóleo subirá 24,20 céntimos por litro a partir del 1 de octubre. La subida resulta especialmente delicada para el transporte de mercancías, porque los transportistas no contarán con ninguna medida compensatoria que amortigüe ese incremento.

Desde julio y hasta finales de mes está en vigor un decreto que mantiene el impuesto especial sobre hidrocarburos del gasóleo 20 céntimos por debajo de su tarifa habitual, mientras los transportistas reciben además otros cinco céntimos por litro consumido a través del gasóleo profesional, una fórmula que en septiembre deja el alivio total del sector en los mismos 20 céntimos que se plantearon desde el inicio del mecanismo. Para la gasolina, la rebaja impositiva vigente este mes es de cinco céntimos. El diseño de este paquete de medidas contemplaba eliminar la rebaja fiscal de forma paulatina durante el verano, mientras los transportistas conservaban una ayuda constante, incorporando además una cláusula que permitía volver a bajar los impuestos si el carburante se disparaba, como efectivamente ha ocurrido con el gasóleo.

Con el decreto a apenas veinte días de expirar, Ceees calcula que el precio medio de venta al público experimentará un incremento drástico en cuanto desaparezca la bonificación vigente, la gasolina se encarecerá 6,05 céntimos por litro, resultado de aplicar los cinco céntimos anunciados más IVA, y el gasóleo sufrirá una subida estimada de 24,20 céntimos, la suma de los 20 céntimos de incremento bruto más el correspondiente IVA. Para el transporte de mercancías por carretera, que no recibiría ninguna compensación adicional a partir de esa fecha, el golpe sería directo sobre su principal partida de coste variable.

La patronal reclama al Gobierno que apruebe un decreto similar al del pasado 20 de marzo, vigente hasta junio, que combinaba la rebaja del impuesto sobre hidrocarburos con una reducción del IVA de los carburantes hasta el 10%, frente al 21% habitual. Esa rebaja del IVA, sin embargo, se eliminó después de que Bruselas reprendiera al Gobierno español por la medida, lo que hace difícil que pueda volver a aprobarse en los mismos términos. Javier de Antonio, presidente de Ceees, ha insistido en que la situación de los mercados internacionales no deja margen para la demora, y ha reclamado que la Administración recupere las herramientas fiscales que ya demostraron su eficacia en primavera, tanto para proteger al consumidor como para garantizar la supervivencia de la red de estaciones de servicio.

El desenlace de estas próximas semanas resulta determinante, porque de no producirse una nueva prórroga, octubre arrancaría con un salto brusco en el precio del gasóleo que se sumaría a un año ya marcado por sucesivas subidas de combustible vinculadas a la crisis en Oriente Medio, sin que hasta el momento exista confirmación oficial sobre si el Gobierno prepara un nuevo decreto antes de que expire el actual.

Carlos Zubialde

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