Los precios de los servicios de transporte de mercancías por carretera se dispararon en el segundo trimestre de 2026 por el impacto del incremento de los precios del combustible tras el inicio de la guerra de Irán a finales de febrero. Las tarifas subieron un 6,58% respecto al primer trimestre del año y un 5,94% frente al mismo periodo de 2025, hasta situarse en un índice de 194,3 puntos, según los últimos datos publicados por el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana.

El incremento resulta generalizado en todos los tramos de distancia, aunque con intensidades distintas. En los trayectos de menos de 50 kilómetros, el índice trimestral se sitúa en 187,8 puntos, con una subida interanual del 2,01% y del 1,13% respecto al trimestre anterior, el incremento más moderado de toda la escala. Los servicios de entre 51 y 100 kilómetros registran un avance mucho mayor, un 6,63% en términos anuales y un 6,51% trimestral, hasta los 189,9 puntos.

Los recorridos medios muestran también incrementos notables. En trayectos de entre 101 y 200 kilómetros, el índice alcanza los 178,8 puntos, un 6,68% más en el año y un 4,38% en el trimestre. Los servicios de entre 201 y 300 kilómetros suben todavía con más fuerza, un 8,47% interanual y un 4,16% trimestral, hasta los 187 puntos, el mayor incremento anual de toda la serie por distancias. La larga distancia, en recorridos de más de 300 kilómetros, cierra el trimestre con un índice de 194 puntos, con subidas idénticas en ambos cómputos, un 6,95% tanto en el año como en el trimestre.

Este encarecimiento generalizado de las tarifas confirma que el mecanismo de repercusión del combustible en el precio del transporte, obligatorio por ley desde el decreto aprobado en abril, está trasladando de forma efectiva a la factura final el impacto de la escalada del gasóleo derivada de la crisis en Oriente Medio, un fenómeno que ya se ha reflejado en distintas ocasiones a lo largo del año en los sucesivos datos oficiales de precios de combustible publicados por el propio Ministerio. Para las empresas cargadoras que contratan transporte de mercancías, este índice del segundo trimestre confirma que el encarecimiento del gasóleo no se ha quedado en el surtidor, sino que ya forma parte estructural del coste logístico de cualquier operación que dependa del transporte por carretera, con independencia de la distancia recorrida en cada servicio.

Carlos Zubialde

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