Los datos que acaban de publicar el INE y Hacienda para el sector logístico y de transporte ofrecen una fotografía aparentemente positiva del primer tramo de 2026, aunque una lectura conjunta de ambas estadísticas revela una tensión de fondo que conviene no pasar por alto: las ventas crecen, pero los precios crecen más deprisa que la actividad.

Mayo ha cerrado con una media diaria de ventas de 343 millones de euros en el sector logístico y de transporte, frente a los 320 millones del mismo mes de 2025, lo que supone un incremento anual del 7,1%, según los datos de Hacienda. Es el tercer mes consecutivo al alza, y en el acumulado de los cinco primeros meses del año la media diaria se sitúa en 341 millones de euros, un 6,4% por encima del dato equivalente de 2025. Los números, a primera vista, son sólidos.

Sin embargo, el comportamiento intramensual de mayo matiza esa lectura. El mes arrancó con fuerza, con crecimientos del 15% en la primera semana y del 15,4% en la segunda, pero la tendencia fue perdiendo fuelle de forma progresiva: 12,2% en la tercera semana, 10,4% en la cuarta y 8,1% en el tramo final que llega hasta los primeros días de junio. Un mes que empezó fuerte y fue enfriándose, lo que en términos operativos puede anticipar un comportamiento más moderado para junio.

El segundo dato que completa el cuadro llega del INE y es donde la lectura se complica. Los precios de los servicios logísticos han subido un 3,5% en términos anuales en el primer trimestre de 2026, con el conjunto del sector colocándose en un índice de 117,7 puntos sobre base 100 de 2021. El transporte terrestre lidera el alza con un incremento del 5,6% anual, seguido de las actividades postales y de correo con un 4% y el transporte aéreo con un 3,9%, mientras que el almacenamiento y actividades anexas crece un 1,9% anual. El transporte marítimo es el único segmento que registra una variación anual contenida, del 0,2%, aunque con un repunte trimestral del 3,6% que merece seguimiento.

La tensión entre ambos indicadores es la que determina la lectura real del sector, ya que si las ventas crecen un 7,1% en mayo pero los precios del transporte terrestre han subido un 5,6% en el trimestre anterior, la ganancia en volumen real de actividad es más estrecha de lo que la cifra de ventas sugiere. Para el transporte por carretera, además, el contexto es conocido: los costes de explotación subieron un 15,1% en el primer trimestre según el Observatorio del Ministerio de Transportes, con el combustible como principal detonante. Un precio de venta que sube un 5,6% frente a unos costes que crecen al triple de esa tasa dibuja un margen que se estrecha, no que se amplía.

Los datos de ventas de Hacienda reflejan la facturación del sector, no su rentabilidad. Que el sector facture más en un contexto de costes disparados no equivale a que el sector gane más. Es una distinción que los propios operadores conocen bien, aunque no siempre aparezca con suficiente claridad en la lectura de los indicadores agregados.

Carlos Zubialde

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