Los fletes marítimos de contenedores han vuelto a subir en la segunda semana de agosto, aunque el movimiento esconde una realidad distinta según el destino. El World Container Index de Drewry ha crecido un 1% hasta los 4.339 dólares por contenedor de 40 pies, impulsado sobre todo por las rutas hacia Estados Unidos, donde la tarifa entre Shanghái y Nueva York ha subido un 10% hasta los 8.706 dólares por FEU, y la de Shanghái a Los Ángeles ha avanzado un 6% hasta los 6.244 dólares.
Detrás de esa subida está una decisión deliberada de las navieras, que han recortado capacidad en las rutas transpacíficas para sostener las tarifas en un contexto de demanda que, según los datos disponibles, se mantiene firme en pleno agosto. A ese recorte de oferta se suma la congestión que persiste en los puertos del centro y sur de China, un factor que limita la capacidad disponible y que las compañías navieras han sabido aprovechar para consolidar sus últimas subidas generales de tarifas.
La fotografía es muy distinta en la ruta hacia Europa. Los fletes desde el Extremo Oriente bajan de forma apreciable, con un descenso del 8% hacia el Mediterráneo Occidental, en un momento en que navieras como CMA CGM, Maersk y COSCO han retomado parte de sus servicios a través del Canal de Suez. La reanudación de estas rutas, más cortas y baratas que la alternativa por el Cabo de Buena Esperanza, añade capacidad al mercado europeo justo cuando la demanda no acompaña con la misma fuerza que en Estados Unidos.
Para cargadores y operadores logísticos españoles, este desacople entre rutas tiene consecuencias prácticas inmediatas. Quienes importan desde Asia hacia el sur de Europa pueden encontrar condiciones de contratación más favorables en las próximas semanas, mientras que quienes dependen de tráficos vinculados a Estados Unidos, ya sea de forma directa o a través de transbordo, deben contar con presión al alza en los costes de flete. La asimetría también complica la planificación de espacio en las navieras, que ajustan su oferta ruta a ruta en función de dónde consiguen mejor rentabilidad, lo que puede traducirse en menor disponibilidad de contenedores o de slots en las rutas menos rentables para ellas en un momento dado.
La situación en Asia-Sudamérica añade otra variable al tablero, con tarifas spot que siguen elevadas y buques prácticamente completos hasta fin de mes, alcanzando los 6.200 dólares por FEU en la costa oeste. El mensaje de conjunto es que el mercado marítimo de contenedores no se mueve como un bloque único, sino como una suma de mercados regionales con dinámicas de oferta y demanda propias. Seguir la evolución ruta a ruta, y no solo el índice global, es lo que permite anticipar el momento adecuado para negociar o cerrar contratos de flete.
Carlos Zubialde
contacto@informacionlogistica.com





