Dupessey&CO, el operador logístico francés con sede en Rumilly (Alta Saboya), tuvo en 2024 cinco meses para preparar su almacén de Illzach, en Alsacia, y empezar a servir desde allí a un cliente con destino al mercado suizo. El grupo, que tiene 500 empleados, 11 centros en Europa, ocho de ellos en Francia, más de 100.000 metros cuadrados de superficie y una facturación de 116 millones de euros, debía en ese plazo adaptar la nave, implantar el sistema de gestión de almacenes Reflex de Hardis Supply Chain y coordinar a los transportistas que harían la distribución en Suiza. La operación empezó en marzo de 2025 y desde entonces ha procesado más de 1,3 millones de piezas.

En proyectos de este tipo suele retrasarse la parte menos visible, la conexión entre el sistema del almacén y los de los transportistas, que normalmente exige desarrollar interfaces EDI para intercambiar etiquetas, avisos de expedición y eventos de seguimiento. En este caso no hizo falta empezar de cero, porque el transportista elegido para el reparto en Suiza ya formaba parte de la red de 320 operadores conectados a TDI, una empresa francesa de software de gestión del transporte multitransportista que pertenece al grupo MyTower, y esa plataforma ya estaba integrada con Reflex. Steve Lupfer, director de Logística Multisitio de Dupessey&CO, reconoce que esa conectividad previa fue decisiva para elegir proveedor, porque les ahorró crear los EDI desde cero y les hizo ganar mucho tiempo desde el lanzamiento del proyecto.

La distribución en Suiza tiene además sus propias exigencias. En esta operación cada camión entrega a un centenar de clientes y las rutas se organizan por cantón, de los 26 que tiene el país, así que la identificación del destino condiciona la clasificación de la mercancía desde que sale del almacén. Con el módulo de etiquetado de TDI, el código de la ruta asociada a cada cantón se imprime directamente en los cerca de 250 palés expedidos, lo que facilita la desconsolidación, la descarga y la reagrupación al otro lado de la frontera. A los palés se suman más de 200 paquetes diarios enviados a través del servicio postal suizo, con sus propios requisitos de etiquetado.

En una segunda fase la empresa incorporó un módulo de seguimiento que reúne en una sola pantalla los eventos de todas las expediciones con independencia del transportista. En su primer año de actividad, la operación ha movido 50.000 bultos para el cliente.

Para un operador logístico que negocia con un cliente nuevo, el caso muestra que el plazo de arranque depende en buena medida de qué conexiones están ya hechas cuando se firma el contrato. Antes de comprometer una fecha de inicio conviene revisar qué transportistas del destino están ya integrados con el sistema de gestión de almacén o con la plataforma de transporte que se utiliza, porque cada conexión que haya que desarrollar desde cero puede añadir semanas a un calendario que el cliente suele dar por cerrado.

Carlos Zubialde

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