La realidad es la existencia de una cuestión que muchas empresas de transporte no abordan con total transparencia cuando sus clientes le preguntan qué ocurre cuando una mercancía queda retenida en aduana debido a un error documental. Si además de ello añadimos una variable como la que se plantea en el corredor Andorra-España, donde el marco regulatorio exige precisión documental en cada operación, en caso de que la operación no esté gestionándose mediante una empresa de transporte de máxima confianza, el resultado es de esperar que sea negativo.

Con un claro y alto valor diferencial basado en la gestión proactiva, esa pregunta tiene una respuesta concreta en el Grupo Porta, empresa que tiene en Andorra y más de 90 años de historia en el sector. El Grupo Porta (que opera bajo la marca Porta Aduanas y Logística) lleva más de 20 años gestionando trámites aduaneros para sus clientes, pero el salto cualitativo de su servicio aduanero llegó hace cinco años, cuando integraron el servicio de forma propia: sin intermediarios, con mayor velocidad y control, y, según declara la propia compañía, sin incremento de coste para el cliente.

El valor diferencial lo han llevado también a una gestión proactiva de las principales incidencias que suceden en las gestiones aduaneras. En la aduana, el problema más frecuente no es la mala fe del operador, suele ser la documentación, mejor dicho, la incorrecta o incompleta documentación. Los casos más habituales pasan desde un documento que contiene un campo incorrecto, un certificado que falta para el despacho aduanero o una discrepancia entre el DUA y la factura comercial. Lo único cierto es que, cuando eso ocurre, la mercancía queda paralizada en la aduana hasta resolver el problema. Y hablamos de que cada hora que esa mercancía está parada tiene un coste real para el cargador, que generalmente no está al tanto de lo que está sucediendo.

Nuevo enfoque en la gestión aduanera de Andorra

Precisamente es ese punto el que proponen desde el Grupo Porta solucionar, con un enfoque de proximidad al cliente, con el objetivo de resolver la situación para desbloquear la mercancía. Esto lo logran primero estando a pie de aduana de forma diaria, y acumulando un importante conocimiento de los procesos concretos de cada tipo de mercancía.

El modelo de servicio que ofrece el Grupo Porta choca con la gestión documental a distancia que ofrecen muchos operadores generalistas, donde el trámite aduanero es una línea más en una cadena subcontratada. La compañía tiene una experiencia acumulada de más de 20 años ofreciendo servicios aduaneros en Andorra, los últimos 5 años con un servicio 100% propio, logrando como resultado una mayor rapidez, agilidad, eficacia y garantías en las gestiones aduaneras, muy importante, manteniendo el mismo coste para el cliente.

La digitalización es el otro eje, que está incrustado dentro del ADN de la empresa, donde trabajar con “papel 0” no es un objetivo, es una realidad. Los procesos son 100% digitales, sin documentación física en las oficinas, y toda la operativa aduanera está  integrada con el transporte y su documentación. Cuando el cliente también trabaja en digital, el flujo desde origen hasta entrega puede ejecutarse sin tocar papel, con un resultado de mayor eficiencia para todas las partes, mayor rapidez en la gestión íntegra del proceso aduanero y, muy importante, garantizando la inviolabilidad de los documentos.

Es cierto que todavía no es lo habitual; una parte del mercado sigue operando de forma analógica, obligando al equipo en esas ocasiones a gestionar esa brecha para desbloquear operaciones que no deberían haberse bloqueado si fueran completamente digitales.

Líderes en Andorra

El Grupo Porta, con más de 20 años en el mercado andorrano, cuenta con una flota propia de camiones y furgones, todos con GPS e integrados en plataformas digitales, a lo que suma el personal propio y uniformado, sin autónomos ni subcontratas en ningún punto de la operación core, como es el transporte-aduana en el corredor España-Andorra. Para una empresa familiar y de tamaño mediano, ese nivel de recursos propios no es lo más habitual en el sector, y marca una diferencia real en términos de control y consistencia del servicio, como hemos detallado en la gestión de incidencias aduaneras.

A eso se suma una certificación OEA —Operador Económico Autorizado— que no es un sello en la web, sino la acreditación que las administraciones aduaneras europeas conceden a quienes demuestran fiabilidad técnica contrastada y alinean su operación con los estándares de las compañías más profesionalizadas del continente. No muchas empresas del tamaño del Grupo Porta pueden decir que la tienen.

En el corredor andorrano, donde la casuística aduanera es densa y los errores documentales pueden bloquear mercancías durante días, tener agencia de aduanas propia no es suficiente. Lo verdaderamente importante es si esa agencia está integrada de verdad en la cadena operativa, o si es simplemente otro número de teléfono. La diferencia, cuando la mercancía queda parada en la aduana, se percibe al instante.

Carlos Zubialde

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