Como es habitual, el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha publicado los datos de las empresas de transporte que han dado de alta su actividad y quienes han cesado en la misma, y ofrecen una lectura que, a primera vista, parece alentadora: el transporte de mercancías por carretera en España cerró marzo con 153.615 empresas activas, lo que supone 1.151 incorporaciones en un solo mes, un incremento del 0,75% sobre febrero. El dato de abril, recién publicado, confirma que la tendencia se mantiene, aunque con menor intensidad: el sector ha sumado 490 nuevas empresas en el cuarto mes del año.

Que el registro crezca en plena tormenta del gasóleo no es algo de lo que podamos pasar por alto; ciertamente debe ser lo contrario. El sector lleva semanas con la presión de los precios del combustible como telón de fondo permanente, con el precio del litro creciendo sin parar en las últimas semanas y las asociaciones denunciando que las petroleras parecen haber olvidado cómo actualizar sus tarifas a la baja. Y, sin embargo, las altas en el registro no se detienen.

La lectura cruzada de ambos fenómenos nos exige algo de cautela. A fecha de 1 de enero de 2026, España contaba con 152.871 empresas activas de transporte de mercancías por carretera, lo que representó una caída de 3.608 empresas respecto al año anterior. El rebote de las últimas semanas recupera parte de ese terreno perdido, pero no lo borra: el saldo anual de 2025 fue negativo, especialmente en el segmento de vehículos ligeros, que perdió 3.149 empresas hasta cerrar el año con 36.579 operadores, un 7,93% menos.

El incremento de abril tenemos que leerlo y estudiarlo, por tanto, con ese contexto en la mente de forma muy presente. El crecimiento mensual de marzo se concentró en el transporte público, con 1.551 altas más, mientras que el transporte privado perdió 400 empresas en ese mismo período. Es decir, no todos los subsegmentos se mueven en la misma dirección ni al mismo ritmo.

Otro indicador que apunta en la misma dirección es el de las matriculaciones: entre enero y abril de 2026 se matricularon 10.920 camiones, un 19% más que en el mismo período del año anterior. Las empresas siguen comprando capacidad operativa, lo que sugiere cierta confianza en la demanda a medio plazo, aunque el precio del gasóleo pone presión directa sobre los márgenes desde el primer día de cada operación.

El conjunto de señales dibuja un mercado que no se detiene, pero que tampoco avanza de forma homogénea. Las nuevas altas coexisten con bajas silenciosas en determinados segmentos, y el crecimiento del empleo asalariado contrasta con la pérdida de autónomos. La pregunta que queda abierta en los registros del Ministerio es si el ritmo de incorporaciones de marzo y abril tiene recorrido o si, cuando el efecto del combustible se traslade con mayor crudeza a la cuenta de resultados, el signo de los datos vuelve a invertirse.

Carlos Zubialde

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