Por Carlos Raventos, CEO BeePallet

Porque la logística seguirá perdiendo dinero mientras siga gestionando millones de palets como si fueran un consumible y no un activo trazable, intercambiable y optimizable.

Durante años, la logística ha centrado sus esfuerzos en optimizar rutas, reducir tiempos de entrega, automatizar almacenes y ganar visibilidad sobre la mercancía. Sin embargo, sigue existiendo un punto ciego sorprendente: la gestión del palet. A pesar de ser un activo esencial en miles de flujos industriales y de distribución, en muchas compañías continúa tratándose como un elemento secundario, con escasa trazabilidad, baja transparencia y una gestión fragmentada. Y ahí, precisamente ahí, sigue habiendo una bolsa de ineficiencia enorme.

En muchas cadenas logísticas se controlan al milímetro los stocks de producto, los niveles de servicio, los costes de transporte e incluso la trazabilidad del pedido. Pero el palet —que soporta físicamente buena parte de esa operativa— sigue gestionándose muchas veces con hojas Excel, llamadas de teléfono, mensajes, urgencias y reposiciones evitables.

El mayor coste del palet no suele estar en su precio de compra, sino en su mala gestión. Históricamente, no hemos dado importancia a las pérdidas de palets, a los retornos descoordinados de un envase que hemos tratado como subproducto desechable y/o a la falta de transparencia, pero con la entrada en vigor este año del RD1055/22 y el pago del SCRAP por cada palet no reutilizado, poco a poco vamos a darnos cuenta de su verdadera relevancia en nuestra cadena.

Por eso creamos BeePallet, una startup desde donde damos solución a este problema invisible de la logística. Desde una capa digital impulsamos un cambio radical para que las empresas puedan conocer, por ejemplo, dónde están los palets disponibles y monetizar los propios, por ejemplo. También es posible detectar excedentes y déficits de palets por códigos postales, lo que redunda en una recirculación de proximidad, facilitando la compraventa, el intercambio e incluso el alquiler directo (pooling) entre empresas que tienen excesos y necesidades de palets, todo ello bajo nuestro paraguas, en nuestro marketplace. 

No pretendemos ser un marketplace de palets al uso, queremos aportar una nueva lógica de gestión de activos logísticos reutilizables, porque la sostenibilidad debe apoyarse en una economía circular.